1847: la Batalla de Chapultepec, surgen los Niños Héroes

Hace 169 años se vivió uno de los acontecimientos históricos más importantes en la vida nacional, en medio de la guerra méxico-estadunidense

13 septiembre 2016
11:50 hrs
Redacción Noreste

Extraoficialmente se conoce que un soldado norteamericano, al ver los cadáveres de los seis cadetes mencionados, se sorprendió exclamando que cómo era posible, que eran apenas unos niños, de donde proviene que a los seis elementos se les conozca como Niños Héroes.

Ciudad de México.- A consecuencia de esta derrota y la posterior toma de la Ciudad de México, se firmaron los Tratados de Guadalupe-Hidalgo, en los que México cedía gran parte de su territorio a Estados Unidos a cambio de 15 millones de pesos por los territorios cedidos.

Como parte de sus intenciones expansionistas, el gobierno estadounidense, con el presidente James Polk a la cabeza, declaró la guerra a México para buscar apoderarse del territorio de Alta California, Nuevo México y Chihuahua.
La guerra ocurrió desde el ocho de marzo de 1846 hasta el 30 de mayo de 1848.
Hubo varias campañas emprendidas por Estados Unidos, pero resalta la ocurrida un día como hoy pero del año 1847, en que las tropas norteamericanas decidieron apoderarse del Castillo de Chapultepec, que albergaba desde hacía tres años al Colegio Militar.

Una representación de Juan Escutia al momento de caer
Una representación de Juan Escutia al momento de caer

Las fuerzas mexicanas respondieron, dando lugar a la batalla que empezó con un intenso bombardeo de artillería, lo que causó graves daños a la construcción y a la infantería que lo defendía.

El general Nicolás Bravo fue quien estuvo a la defensa del Castillo, disponiendo de 200 cadetes del Colegio Militar y de 632 hombres del Batallón de San Blas, que finalmente fue derrotado. Los estadounidenses lograron ingresar al castillo, aprisionaron a los elementos mexicanos vivos y ganaron la batalla.
A consecuencia de esta derrota y la posterior toma de la Ciudad de México, se firmaron los Tratados de Guadalupe-Hidalgo, en los que México cedía gran parte de su territorio a Estados Unidos a cambio de 15 millones de pesos por los territorios cedidos.

Dentro de los cadetes del Colegio Militar que defendieron el Castillo de Chapultepec se encontraban seis jóvenes en edades de entre 13 y 18 años, que dieron su vida en la batalla.

Como quedó el territorio mexicano después de 1847
Como quedó el territorio mexicano después de 1847

Estos jóvenes son los conocidos Niños Héroes, y sus nombres son: Juan de la Barrera, Juan Escutia, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y Francisco Márquez.

En la mañana del 13 se septiembre de 1847 en el momento que efectuaba la guardia en el edificio del Colegio Militar, Juan Escutia vio que irrumpieron los invasores del ejército norteamericano por las rampas de acceso al Castillo de Chapultepec; les opuso resistencia y comenzó a disparar su rifle contra ellos, pero al darse cuenta de que seguían avanzando y que era imposible detenerlos, se retiró y en el momento en que observó la bandera mexicana perteneciente a uno de los cuerpos de la Guardía Nacional que protegía el Castillo, la tomó para evitar que la insignia patria cayera en manos de los enemigos, se envolvió en ella y saltó a las rocas.
Murió antes de dejar la bandera a los invasores. Su cuerpo fue encontrado en la falda del cerro que mira al este, a lado del de Francisco Márquez, y teniendo todavía como sudario el lábaro patrio. Su cuerpo está guardado en una urna de cristal y plata en el Monumento a los Niños Héroes.

Los restos de los seis cadetes descansan en el monumento erigido en el Castillo de Chapultepec
Los restos de los seis cadetes descansan en el monumento erigido en el Castillo de Chapultepec

El monumento se encuentra ubicado en la primera sección del Bosque de Chapultepec, el Hemiciclo está formado por seis columnas blancas en semicírculo que resguardan la figura de una mujer con el brazo derecho abraza orgullosamente a un joven, en la mano libre una bandera.
El monumento fue diseñado por el escultor Ernesto Tamariz y el arquitecto Enrique Aragón, es sobrio y frío construido en mármol blanco de carrara que predomina en toda la obra, fue inaugurado en 1952
En honor a estos valientes cadetes se instituyó desde 1881 la celebración de los Niños Héroes como fiesta patria cada 13 de septiembre, día en que ocurrió la batalla.