‘Abuelo asesino’ tardó 9 días en comerse el cuerpo de una niña de 10 años

Albert Fish, mejor conocido como ‘el abuelo asesino’, era sadomasoquista, pedófilo, caníbal y demente. Violó al menos 100 niños

Albert Fish.
9 enero 2017
13:01 hrs
Mundo violento

Washington.- Washington D.C vio nacer a uno de los caníbales más despiadados de la historia de Estados Unidos: Halmiton Howard Fish llegó al mundo el 19 de mayo de 1870, nadie se imaginó que este pequeño niño asesinaría a decenas de niños y disfrutaría comérselos.

Albert Fish, nombre con el que se autodenominó éste asesino, provenía de una familia con antecedentes penales: Su madre escuchaba voces por la calle y tenía alucinaciones; 2 de sus tíos estuvieron internados en un psiquiátrico, un hermano estaba demente y otro era alcohólico.

Su madre lo envió a un orfanato cuando tenía 5 años donde lo golpeaban y azotaban, pero fue en esas circunstancias donde descubrió que el disfrutaba del dolor y que los golpes le provocaban orgasmos.

El pasado de su infancia le habían afectado, Albert se sentía atraído por el sadomasoquismo, se divertía infligiendo dolor a los demás y sobre todo a él mismo. Coleccionaba todo lo relacionado con asesinos en serie y caníbales, con los que se sentía seriamente identificado.

En 1882 a la edad de 12 años comenzó a tener prácticas homosexuales y visitaba baños públicos donde podía ver a chicos desnudos. Con 20 años de edad Albert ahora radicaba en Nueva York y afirmaba que se había vuelto prostituto y que violaba a muchachos jóvenes.

Él mismo se infligía castigos masoquistas automutilándose, frotaba su cuerpo desnudo contra rosas con espinas, se encajaba agujas en la pelvis y en los órganos genitales.

Su madre astutamente le arregló un matrimonio con una mujer nueve años menor que él. Procrearon seis hijos: Alben, Anna, Gertrude, Eugene, Jhon y Henry Fish.

Uno de los artefactos que utilizaba para matar a sus víctimas.
Uno de los artefactos que utilizaba para matar a sus víctimas.

El 28 de mayo de 1928 Fish, entonces con 58 años de edad, visitó a la familia Budd en Manhatan, Nueva York bajo pretexto de contratar a Edward. Se presentó a sí mismo como Frank Howard, un granjero de Farmingdale, Nueva York. Al llegar, conoció a la joven hermana de Budd: Grace, que contaba con 10 años de edad.

Seis años después, en noviembre de 1934, una carta anónima fue enviada a los padres de la niña lo que condujo a la policía hacia Albert Fish.

“-Estimada Señora Budd. En 1894 un amigo mío fue enviado como asistente de plataforma en el barco de vapor Tacoma, el Capitán John Davis. Viajaron de San Francisco a Hong Kong China. Al llegar ahí el y otros dos fueron a tierra y se embriagaron. Cuando regresaron el barco se había marchado. En aquel tiempo había hambruna en China. La carne de cualquier tipo costaba de 1-3 dólares por libra. Así tan grande era el sufrimiento entre lo más pobres que todos los niños menores de 12 años eran vendidos como alimentos en orden de mantener a los demás libres de morir de hambre. Un chico o chica menores de catorce años no estaban seguros en las calles. Usted podía entrar a cualquier tienda y pedir corte en filete o carne de estofado.

La parte del cuerpo desnudo de un chico o chica sería sacada y lo que usted quisiera sería cortado de él. El trasero de un chico o chica la cual es la parte mas dulce del cuerpo era vendida como chuleta de ternera a un precio muy alto. John permaneció ahí durante mucho tiempo adquiriendo gusto por la carne humana. A su regreso a N.Y. robó a dos chicos uno de 7 y uno de 11 años de edad. Los llevó a su casa los despojó y desnudó y los ató a un armario.

Albert Fish, un enfermo mental que murió en la silla eléctrica. Foto: muerderperdia.com
Albert Fish, un enfermo mental que murió en la silla eléctrica. Foto: muerderperdia.com

Entonces quemó todo lo que ellos portaban. Varias veces cada día y cada noche los azotó -los torturó – para hacer su carne buena y tierna. Primero mató al chico de 11 años de edad porque tenía el trasero más gordo y por supuesto una mayor cantidad de carne en él. Cada parte de su cuerpo fue cocinado y comido excepto la cabeza, huesos e intestinos. Fue asado en el horno (todo su trasero), hervido, asado, frito y estofado. El chico pequeño fue el siguiente, fue de la misma manera. En aquel tiempo, yo vivía en la calle 409 E 100 cercana a la derecha. El me decía frecuentemente cuan buena era la carne humana, que decidí probarla.

Nota completa aquí.

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