¡Ah! El distribuidor

6 septiembre 2016 || 9:16 ||
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Por Mario Noriega Villanueva

Cuántas y tantas veces se ha hablado de la mala calidad de los trabajos del distribuidor vial que no es tal, sino un mero puente alto. Desde ahí, su diseño estaba mal. No había porqué mantener engañada a la población y particularmente a los automovilistas con eso. Así se habrían ahorrado críticas, fustigamientos, sacudidas de árbol genealógico, pero un negocio de 800 millones de pesos no es como para dejarse tirado así como así, más si funcionarios corruptos de Petróleos Mexicanos, le entraron.

 

No son 350 millones de pesos los invertidos en esa obra que más temprano que tarde va dando la razón a muchos ciudadanos que sin ser profesionistas del ramo –ingenieros, arquitectos, etc.–, desde un principio mantuvieron una atención especial a la realización de la obra que provocó una y mil molestias al grado que muchos comerciantes tuvieron que cerrar porque el polvo no les permitía realizar  su actividad de la cual obtenían los recursos para la alimentación, vestido, calzado, educación, salud, etc.–, para sus familias. Otros sí que hicieron el sacrificio porque no tenían de otra. Obviamente no hubo indemnización para nadie por todos esos perjuicios que se les ocasionó.

 

Bien, en medio del escándalo, la crítica constante, machacante y las mentadas proferidas a cada instante por  transportistas de todas las modalidades –taxistas, autobuses, microbuses, cargueros, materialistas, gaseros, refresqueros, etc.–, y más de la sociedad que tuvo que “aguantar vara”, porque además, la obra fue arrancada y no hubo poder humano que la detuviera, bueno sí, la falta de recursos aportados por Petróleos Mexicanos que se escaseaban y que constituyeron las todavía más molestas demoras, hasta que por fin, el ‘distribuidor’, fue puesto en servicio, que no entregado como se dice, no se trate de confundir a los ciudadanos.

 

Los primeros días, parecía una obra de fantasmas porque muy pocos automovilistas la utilizaban y menos por las noches, porque no tenía alumbrado, y en este aspecto, también la sociedad tuvo que presionar para que le fuera instalado, pero pronto con cualquier lluviecita, se dieron los encharcamientos que por cierto, persisten. La sorpresa y encanijamiento de los conductores, fue que cuando quisieron salir hacia el seguro social o carretera a Veracruz, tuvieron que tragar dulce de Puebla porque sencillamente no se podía, y menos si se trataba de desfogar hacia el bulevar Lázaro Cárdenas.

 

No hay conexión sino solamente de norte a sur. Para el bulevar Poza Rica o carretera de la Petromex, solamente viniendo de Coatzintla. Hoy aparecen y son mucho muy visibles, las fisuras porque los pilares se están fracturando. Acusan las deficiencias quizá, de la mala calidad de los materiales utilizados o del pésimo trabajo que los constructores realizaron, pero tan solo para cobrar los más de 800 millones de pesos que se erogaron finalmente en la obra, que dicho sea de paso, no está totalmente concluida. A lo mejor son detalles pero todavía no se salvan y ya han pasado tres años desde que está en servicio. Seguramente que las autoridades municipales aprovecharán esta situación, para que, de una vez por todas, se presione para que la concluyan de verdad y luego de que como los gatos “cubran sus pestilentes molotitos”. Ya veremos si son capaces.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com