Américo boicotea a Montano

18 mayo 2017
21:57 hrs
Javier Roldán Dávila

Su timing político era bipolar

La imagen del PRI en Veracruz está por los suelos, al margen del desgaste natural del partidazo por su vejez, se suma el cúmulo de trapacerías cometidas por Javier Duarte y su pandilla, el daño causado a la entidad tardará muchos años para solventarse. Hay memoria.

A lo anterior, hay que agregar que la ciudadanía xalapeña se ha distinguido por su voto opositor, tiene un buen tiempo que salvo en la alcaldía, los priista no ven la suya en la ‘Atenas Veracruzana’, han perdido en los procesos para diputados locales y federales, en los de senador y gobernador y, por supuesto, en el presidencial.

Un tercer elemento a destacar, es que en el proceso federal de 2015 y en los locales concurrentes de 2016, el Movimiento de Regeneración Nacional ganó la mayoría de votos prácticamente caminando, con candidatos amateurs…por decirlo en forma elegante.

En virtud de lo comentado, miembros del tricolor de viejo cuño, reconocen el arrojo del fiel colaborador de Miguel Alemán Velasco, Alejandro Montano, para lanzarse en pos de la alcaldía con las circunstancias políticas en contra, admiten que tiene ‘puesta la camiseta’.

Por ello, es que no entienden la lógica del edil priista de la capital, Américo Zúñiga, que a poco menos de tres semanas de la jornada electoral, convocó al Cabildo para aprobar la construcción de un gasoducto que pasaría por zonas muy populosas y que es para beneficiar a la empresa Nestle, no a la población. El proyecto tenía varios años en el tintero, pero nadie le había entrado por lo controversial y riesgoso del tema.

Si Américo tiene inconfesables compromisos (no se explica de otra manera) con la trasnacional ¿no podía haber esperado hasta después del cuatro de junio para consensar el asunto? ¿revancha del edil porque no cedieron una regiduría al recomendado?

Posdata: ni hablar, donde manda alcalde no gobierna capitán.