Apuntes sobre finanzas

13 marzo 2017
16:55 hrs
Juan F. Aguilar de la Llave

El tema del momento en el ambiente público es la restructura financiera de la deuda, contenida en la propuesta de Decreto del Ejecutivo del Estado del 23 de enero de 2017 enviada al Congreso para su aprobación; han pasado más de 30 días y todavía no tiene el dictamen de la Comisión respectiva.

Sobre la restructura he escrito continuamente; refiriendo a las realizadas en 2010, 2011, 2015, la que más me ocupo fue la de 2011 por sus condiciones de monto, plazo tasa y condiciones especiales, donde se dieron los covenants, las garantías adicionales, además de coberturas o swaps con una garantía liquida: las participaciones federales.

Cite en el artículo de “Covenants” de fecha 1 de julio de 2014 que estos eran injustificables favorables a los acreedores financieros; en el artículo “Incongruencias” lo ratifique e incluí además una sobre carga a la garantía contratada con Banobras por el cincuenta por ciento de garantía adicional del total del crédito.

Finalmente en artículo del 21 de marzo de 2015 “Fideicomiso 1175” definí los covenants que son condiciones de no hacer o de hacer que amarraban la autonomía financiera del Estado y su incumplimiento representaba mayor costo; estos fueron contratados en la administración de Tomas Ruiz Gonzales como Secretario de Finanzas y Administración.

En días pasados el Ejecutivo del Estado dio una conferencia de prensa sobre este tópico, dedicándole más de una hora, explico los causales de la inestabilidad financiera existente, donde Veracruz es el estado con mayor gasto corriente dedicando 50 centavos de cada peso a este concepto.
Refirió que Veracruz es el segundo estado con mayor presupuesto para sueldos salarios y prestaciones e incide en 40 .5 por ciento de su presupuesto con 46 mil millones de pesos en sueldos y salarios, solo el estado de México es mayor con 49 mil millones pero representa el 20 por ciento en razón a que dobla en presupuesto a Veracruz.

Fue concluyente cuando hablo de los Covenants, “Estos nunca debieron haberse aceptado ni menos firmados; pues el pago está garantizado con las Participaciones Federales”; algo que como mencione lo escribí desde el año 2014.

Cuando comenta el déficit este lo ubica en 20 mil millones al definir como se integran los ingresos de libre disposición con el 45 y los etiquetados el 65 por ciento.

Para el efecto lo comprara con el presupuesto de egresos donde los ramos 1000. Sueldos y Salarios, 2000. Materiales y Suministros, 3000. Servicios; 4000.

Transferencias y Subsidios y 5000. Adquisiciones de Bienes suman de acuerdo al presupuesto de egresos el 65% y lo resta a los recursos de libre disposición del 45 por ciento, concluyendo en un déficit del 20 por ciento o sea 20 mil millones de pesos, situación que merece otro análisis no es tan plana.

Cita a la restructura como algo necesario por la inobservancia de los covenants, provoca acciones de aceleramiento; (curas en el ambiente financiero), como el pago de tres mensualidades acumuladas de un crédito de Banobras, como la aplicación de sobretasas a los créditos contratados y hasta la exigibilidad del pago total.
Como lo comente en él articulo pasado la restructura es viable, no obstante las condiciones de mercado no la favorecen simplemente las tasas están en aumento; la Reserva de Estado Unidos esta pronto a incrementarlas el próximo 15 de marzo; por su parte los acreedores financieros se han de sentir a gusto con sus condiciones, tasas, plazo y especialmente con los covenants.

¿Porque la considero viable?; simplemente estimo tiene el apoyo de la SHCP, de no haber sido así el Ejecutivo no la hubiera propuesto, por su parte las condiciones de hacer se pueden sustituir con los pormenores que la Ley de Disciplina Financiera señala en materia de gasto.

Al contar con el apoyo de la SHCP, mantener reuniones con los bancos acreedores y los tenedores bursátiles se puede aceptar cambios que tengan beneficio mutuo, porque en una restructura debe haber eso.

En esta negociación puede ser integrar una estructuración del pago del capital, con pagos más amplios como el plan francés; que permite que los amortizaciones sean mayores y el saldo insoluto sea aceleradamente devengado.

Con ello el pago de los intereses serán menores, ampliando el plazo del crédito tendremos disposición de flujo; y si pagamos tendremos posibilidad de mejorar la calificación crediticia con ello bajar la sobre tasa de interés; las calificaciones podían pasar de una BB- a BB+ pasando por el flat, con lo que subiríamos tres notches (escalones en la calificación).

En consecuencia deberíamos menos y pagaríamos más con el mismo dinero presupuestado o reduciéndolo para tener mayor flujo disponible; considero que todo esto lo tienen que haber estudiado los funcionarios de finanzas.

Otro punto a considerar que no se mencionó son las reservas que se tienen en los fideicomisos bursátiles donde hay dinero que rescatar desde el 2008 mi referencia es superior a mil millones de pesos.

Sin embargo esta es una parte de la solución así lo cito el Ejecutivo; “nos agobia el gasto corriente” y esto no es otra cosa que admitir que el gobierno es obeso, si no existe un plan de ajuste donde lo disminuyamos es imposible que los recursos de libre disposición alcancen en el tiempo y cada diciembre será la misma agonía.

La propuesta de Decreto de Reestructura no cita que se va a ser además de llevarla a cabo; por su parte el Decreto del Presupuesto de Egresos contiene en el transitorio cuarto a la restructura, y en el quinto que presentarà ajustes de cambio en 90 días, estimo que no debe desvincular uno de otro.

En conclusión hay que cambiar los términos actuales de los créditos para ser favorables a las finanzas, pero también se requiere un plan de ajuste que minorice el gasto corriente, es una paraje irreductible; o la otra alternativa aumentar los ingresos.

*Esta es opinión personal del columnista