Asesinan a Juan Ontiveros, el segundo líder ecologista en México en menos de un mes

El activista fue capturado por dos hombres armados mientras viajaba en su coche, su cadáver apareció un día después

El líder indígena asesinado, Juan Ontiveros. ALIANZA SIERRA MADRE
4 febrero 2017
8:33 hrs
El País

México.- El municipio rural de Guadalupe y Calvo, ubicado al sur de Chihuahua (México) pero en lo más alto de la Sierra Madre Occidental, dos líderes indígenas han sido asesinados a tiros en menos de un mes. El ecologista Juan Ontiveros, fue capturado por dos hombres armados el pasado 31 de enero ante la presencia de su hermano, que logró huir, según cuentan vía telefónica desde la Fiscalía. Desde lejos escuchó los balazos que acabaron con la vida del jefe tarahumara, cuyo cadáver fue encontrado un día después. El crimen ha retumbado en toda la zona, convertida desde este año en el lugar más mortífero del país para defender el bosque.

Las autoridades insisten a este diario en que se trata de un crimen personal. “Los hombres que mataron a Juan no iban por él”, señalan desde la Fiscalía de Chihuahua. Según el testimonio del hermano que iba con Ontiveros en el coche, los agresores intentaron sonsacarle al activista dónde se encontraba su yerno, quien según los homicidas había matado a un familiar de ellos. Todo se trata de una venganza, según la investigación todavía abierta. Pero el brutal asesinato de otro líder ecologista en la misma zona de Chihuahua, Isidro Baldenegro, a mediados de enero de este año ha levantado las sospechas de las organizaciones ecologistas sobre los verdaderos motivos del crimen.

“En varias ocasiones, [Ontiveros] había presentado al gobierno mexicano información sobre las preocupaciones y los problemas a los que se enfrentaba su pueblo respecto a la criminalidad, incluida la delincuencia organizada en la región. Con este fin, el 20 de enero había participado en una reunión de alto nivel con autoridades estatales y federales”, señala en un comunicado Amnistía Internacional.

Las autoridades niegan a este diario que haya un vínculo entre este crimen y el de Baldenegro, además insisten en que los agresores tengan alguna relación con el crimen organizado, que debido a la zona se traduce en cárteles de la droga. También rechazan que la víctima hubiera presentado alguna demanda por amenazas.

La organización alerta de que el pueblo rarámuri o tarahumara —los indígenas que habitan las comunidades de esa zona— se encuentran en riesgo. “Amnistía Internacional tiene información de que otros miembros del pueblo rarámuri han sido blanco de ataques tras haber informado a las autoridades o haber hecho declaraciones públicas sobre su preocupación por su seguridad”, se lee en el texto que denuncia el asesinato de Ontiveros. Algunos líderes y sus familias han huido de la comunidad en años anteriores tras haber sufrido amenazas y ataques por parte de individuos armados, según denuncian las organizaciones ecologistas. El organismo añade que otros miembros de la comunidad Choréachi (ejido que lideraba Ontiveros) corren peligro.

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