Brincan los sapos de la política en Veracruz

Ya sea por miedo o por conveniencia, cada vez más políticos veracruzanos optan por cambiarse la capa y no dudan en vender sus servicios al mejor postor

17 marzo 2017
9:00 hrs
Redacción

Ya sea por miedo o por conveniencia, cada vez más políticos veracruzanos optan por cambiarse la capa y no dudan en vender sus servicios al mejor postor, adoptando la postura necesaria para favorecer la ideología en turno, tal es caso de Gerardo Buganza Salmerón, panista de carrera que no dudó en servir a los intereses del PRI y peor aún, a los de Javier Duarte, probablemente la más oscura figura de la historia política de la entidad, a quien sirvió fielmente, mientras pudo ayudarse a sí mismo, hasta que abandonó su puesto para continuar militando por sus propias ambiciones. Ahora se dice diputado independiente y hay que preguntarse a quien ayuda con sus votos y que espera recibir a cambio.

Uno de los casos mas camaleónicos, sin lugar a dudas es el de la familia García Guzmán-Escalante, cuyo patriarca, Don Ricardo, es de origen priista, aunque no tuvo empacho en brincar al PAN hace dos sexenios y ante la derrota del candidato albiazul a la gubernatura, se resguardó bajo el cobijo el corruptísimo priista Javier Duarte como su contralor, posición desde la cual pudo colocar a su hijo Ricardo como alcalde de Pánuco por parte del PRI y más tarde a su otro hijo, Rodrigo, como diputado local, pero por el Partido Verde, bandera que apenas si alcanzó a ostentar antes de salir corriendo a pedir refugio al PAN, donde no fue bien recibido, por lo que ahora forma parte de una nueva fracción parlamentaria, denominada “Juntos por Veracruz”.

No cabe duda que la memoria de los veracruzanos es corta y la prostitución ideológica está a la orden del día.