Cambios necesarios

20 Marzo 2017
17:48 hrs
Carlos Jesús Rodríguez

CUANDO EL pasado 26 de Febrero el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares anunció la llegada de la Gendarmería Nacional “debido al incremento en las ejecuciones perpetradas en el Estado”, el sector empresarial, la sociedad y hasta el clero lanzaron loas al mandatario, pues la presencia de esa división de la Policía Federal genera confianza y certidumbre, pero días después, en el fraccionamiento la Tampiquera de Boca del Río, como si se tratara de un reto a la autoridad, en el interior y fuera de una camioneta fueron encontrados 11 cuerpos que habrían sido torturados en vida y ejecutados, posteriormente, nueve eran hombres y dos mujeres.

AQUELLA VEZ el Gobernador anunció que “por el momento” la Gendarmería Nacional tendría presencia en las regiones de Córdoba y Xalapa, lo que sorprendió debido a que la zona norte, independientemente del centro, son las que mayor violencia han engendrado en los meses recientes, concretamente en Poza Rica, Papantla y gran parte del Totonacapan. En la capital del Estado, aunque se han presentado ciertos crímenes, la inseguridad se circunscribe al robo de casa-habitación, comercios o empresas que el reforzamiento de la presencia policial podría contener.

PERO EL norte está que arde. Apenas la madrugada el domingo, dentro de la cajuela del taxi número económico 475, de Papantla, fue encontrado un hombre, presuntamente chofer de esa unidad, y sobre el toldo se encontró una lona con un mensaje amenazante a las autoridades, y esto ocurre horas después de que en Coxquihui 8 personas fueron ejecutadas en un supuesto enfrentamiento, entre ellos cinco policías, cuatro de estos identificados como Jorge Woo, el primer comandante Enrique García Luna, Enoc García Luna y Humberto Sánchez Martínez, además de Emilio Salazar Mora, cuñado del alcalde Reveriano Pérez Vega, y aún faltan por identificar dos varones y una mujer que, en principio se asegurado era novia del policía Jorge Woo.

DICE EL Gobernador que ya hay dos detenidos por los acontecimientos de Coxquihui que, por otra parte, “no ponen en riesgo a los visitantes que acuden a la celebración de la Cumbre Tajín en Papantla pese a la cercanía de ambos municipios”, postura que se antoja ligera por parte del Gobernante, pues más allá del éxito que pudiera tener el evento, lo cierto es que la región sigue siendo tierra de nadie y sus habitantes no ven por ninguna parte la primera enmienda del Gobierno constituido que es garantizar la seguridad de los gobernados, ya que con el alcalde papanteco, Marcos Romero Sánchez no se cuenta, entretenido como esta en estrenar su moderno Ford Mustang GT 5.0, de lujo que por los acabados cuesta alrededor de 700 mil pesos, y a quien pareciera no importarle lo que pase con sus paisanos aun cuando su municipio se debate en una ola de terror que data de varios meses a la fecha.

APENAS EL 14 de Marzo, en la comunidad La Victoria fue encontrado el cadáver de un hombre semidevorado por aves de rapiña. El cuerpo estaba maniatado y con el rostro cubierto; presentaba signos de tortura y, al parecer fue ejecutado, y lo mismo que los once y otros tantos, tenía un mensaje amenazador. Días antes, el Sábado 11, ante el rotundo fracaso de las “estrategias” de seguridad en la zona Poza Rica-Tihuatlán-Papantla, donde en vez de disminuir han aumentado los hechos delictivos en las últimas semanas, Yunes Linares anunció que a partir de ese día llegarían a esa región más elementos de Seguridad Pública “para reforzar el operativo iniciado desde el pasado 11 de diciembre”, pero nada de eso ha dado resultados.

LOS EMPRESARIOS del norte, ante la escalada de violencia han exigido mayores acciones para terminar con el clima de crispación que hay debido al incremento de toda clase de delitos. Por ello, luego de la fallida estrategia de retirar los retenes de vigilancia, una “puntada” del titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Jaime Ignacio Téllez Marié para tratar de convencer a propios y extraños que se había terminado la inseguridad, el Gobernador anunció que nuevamente habrá puntos de revisión, aunque estos, a decir verdad, deberían ser itinerantes y sorpresivos, como ocurría en el Gobierno de Miguel Alemán Velasco, pues dejarlos fijos y permanentes solo induce a que la delincuencia busque otras alternativas de movilidad.

HACER UNA lista de crímenes ocurridos desde Diciembre a la fecha en la zona Poza Rica, Papantla, Tihuatlán y el Totonacapan requeriría de un espacio extraordinario, pero por el momento diremos que el programa de seguridad del actual Gobierno ha fallado, y que es necesario que Miguel Ángel Yunes realice cambios en la Secretaría del ramo. Van dos masacres que han acaparado la atención de medios locales, nacionales e internacionales: la de los 11 de Boca del Río y la de los 8 en Coxquihui, además del asesinato del periodista Ricardo Monlui en Yanga, y el ataque al corresponsal de un diario porteño en Poza Rica, y pareciera que semejantes acontecimientos no han sido suficientes para recapitular y reconocer los errores que se están cometiendo.

DICEN ALGUNOS empresarios que la necedad del Gobernador en turno se parece mucho a la de Javier Duarte de Ochoa que a pesar de que la crítica constructiva le exigió en su momento el cese o remoción de Arturo Bermúdez Zurita –hoy en prisión-, el ahora, prófugo lo mantuvo hasta las últimas consecuencia e, incluso, aseguró que si Bermúdez renunciaba el haría lo propio.

ESTA CLARO que en Veracruz las cosas no van bien en materia de seguridad y procuración de justicia, y Yunes Linares, más allá de los afectos tiene que anteponer el bien común de una sociedad que es espectadora, y de un conglomerado nacional e internacional que coloca al Estado entre los más peligrosos, lo que si perjudica a esa rama que tanto preocupa al mandatario como es el turismo. Las repercusiones están a la vista, y bastaría una encuesta entre hoteleros y restauranteros en este puente largo que termina, para percatarnos de la poca afluencia que tuvo la zona conurbada, y que decir del Estado. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista