Chayo Bagundo

27 septiembre 2016 || 11:02 ||
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Por Mario Noriega Villanueva

Lamento de verdad lo que está sucediendo con la familia Gómez-Bagundo. Por una posible y presunta negligencia médica, Jesús Miguel, el mayor de los hermanos Gómez-Bagundo, falleció hace pocas semanas y ha sido una lamentable pérdida porque era un constante aportador de cultura a través de la música. Hoy, Rosario, nuestra ex compañera en el añorado periódico “EL TIEMPO”, donde nací al periodismo y de “EL MUNDO  de Poza Rica” sufre una afectación por una caída. Nos consta que apenas puede caminar pero ni así en el IMSS Poza Rica, le han proporcionado la atención que merece.

Pensionada hace ya algunos ayeres, no ha dejado la actividad de la fotografía para fortalecer sus ingresos y tener cuando menos lo necesario para vivir en la medianía. Es una mujer luchadora, acostumbrada a la actividad, pese a su edad. No se rinde, pero ayer nos preocupó su desesperación como la de su hija Malicha, ante lo que se antoja una falta de responsabilidad profesional en que han incurrido  médicos incluidos  el director Agustín Vargas Reyes y el jefe de urgencias Abelardo Orozco Sandoval, quienes han acusado indiferencia hacia el dolor de los derechohabientes cuya salud están obligados a preservar porque de lo contrario traicionan el juramento de Hipócrates que los compromete –aparte del salario que reciben con los recursos de los afiliados a la institución–, más todavía.

Jesús  Miguel tuvo un accidente y Orozco Sandoval, lo envió entubado y grave, hasta después de una semana al hospital general de Veracruz con atención al especialista maxilofacial, es decir, sin haberlo examinado debidamente y allá al  valorarlo, le detectan un pulmón dañado y fractura de esternón –aparte de la afectación por la que lo habían canalizado al puerto–, lo que desembocó en una septicemia que lo condujo a la muerte.

Bien, Chayito cayó y fue a que la atendieran desde el 2 de junio y a la fecha no le han ordenado ni siquiera una placa para cerciorarse si hay o no fractura alguna y lo que detonó la desesperación de Malicha y la propia periodista hoy pensionada, fue que se habló con el mismísimo director y la citó para ayer a las 8 de la mañana y sencillamente no estuvo. Le dijeron a su secretario, quien en actitud sarcástica, se limitó a hacerse como el tío Lolo.

Seguramente que a estas alturas, el licenciado Antonio Benítez Lucho, delegado del IMSS Veracruz Norte, ya debe tener conocimiento de esta irresponsabilidad y dictará las medidas convenientes, porque Malicha formulará la denuncia correspondiente ante las autoridades respectivas, por una presunta negligencia médica, que es posible pueda ser desactivada con una atención como se merece a Chayito Bagundo, antes de que las cosas se vayan a complicar mucho más.

No es posible que en una institución como el Instituto Mexicano del Seguro Social, se den este tipo de irresponsabilidades que constituyen un delito grave, y peor aún que esté en manos de profesionistas que no profesionales, a los que el juramento que hicieron al concluir sus carreras, sean tan insensibles que les importe un bledo la vida de sus semejantes cuando deberían salvarla. Ya veremos hasta dónde llegará este caso y sobre todo, las medidas que dispondrá el delegado Benítez Lucho.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com