¿Cómo harán la reparación del daño en Veracruz?

23 noviembre 2016
21:18 hrs

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

En muchas ocasiones, la reparación del daño es tan eficaz como la garantía de un producto Made- in-China

En materia de derecho penal, de acuerdo al Diccionario Jurídico Mexicano, la reparación del daño consiste “en la obligación impuesta al delincuente de restablecer el statu quo ante y resarcir los perjuicios derivados de su delito”.

Este es un derecho elemental de la víctima para obtener justicia, sin embargo, si de cosas materiales se trata, resulta viable obtener dicha reparación, pero ¿cuándo se trata de vidas humanas, oportunidades de desarrollo personal y/o profesional y otros temas inmateriales, cómo carambas se hace la reparación del daño?

En Veracruz, un 99.9% de la población desea ver encarcelados (por decir lo menos) a Duarte y su pandilla, el enojo por la impunidad prevaleciente hasta el momento es proverbial.

Suponiendo que el gobierno federal decidiera actuar contra su ex socio, la segunda cuestión en orden de prioridades es ¿en qué forma vamos a recuperar todo lo perdido?

Si nos enteramos de que se compraron pruebas falsas para detectar el VIH/SIDA ¿qué les podemos decir a los que resultaron contagiados por una persona a la que la prueba le salió negativa por ser ‘patito’?

Si un joven fue expulsado de una universidad, en algún lugar del mundo, porque un funcionario desvió el recurso asignado para su beca ¿cómo le van a reponer el tiempo perdido y a curar la frustración?

Si una madre perdió a su hijo, porque las medicinas para combatir el cáncer infantil eran placebos ¿habrá forma de consolarla bajo algún esquema económico de reparación del daño?

Si un jubilado quedó ciego, al subirle el ‘azúcar’, por el coraje que le produjo no recibir su pensión en tiempo y forma ¿existirá un mecanismo para devolverle el placer de mirar amorosamente a sus seres queridos?

Sin un par de enamorados burócratas no tuvieron para pagar la habitación del motel, por no llegar la quincena en su momento ¿quién carajos los va a resarcir por los orgasmos reprimidos?

Lo dicho, hay quienes ni el perdón de Dios alcanzan…ya no digamos fianza.