CONSECUENCIAS

11 octubre 2016
11:34 hrs
Columna

Por Mario Noriega Villanueva

Las torrenciales lluvias que cayeron en la región particularmente en Poza Rica, no hicieron sino solo evidenciar que la irresponsabilidad, el importandismo y la carencia de cultura de la limpieza, siguen siendo las principales causas de las anegaciones que se padecieron, puesto que la basura diversa que se arroja a la calle, provocó el taponamiento de los sistemas de drenaje y entonces el agua de lluvia que cayó a torrenciales, inundó muchos puntos, inclusive de colonias urbanizadas, con los problemas y molestias que se tuvieron que soportar.

Obvio que no se elude la responsabilidad que pueda tener la autoridad municipal porque sus programas de desazolve de los drenes, principalmente por falta de recursos económicos, no se cumplieron a satisfacción y en forma oportuna. La temporada de fenómenos hidrometeorológicos, frentes fríos y todos los azotes de la naturaleza, empieza a atacar y desde el inicio, lo han hecho con fuerza, de manera que pronto nos dimos cuenta que si se persiste con esas actitudes negativas, no la pasaremos nada bien.

En reiteradas ocasiones, las autoridades municipales han formulado los llamados a adquirir la cultura de la limpieza, instrumentando varias y diversas acciones para educar a los habitantes de esta ciudad, pero cuando se cree y considera que se va avanzando, llegan las aguas y hacen ver que sigue habiendo muchísima gente a la que le importa un bledo su propia seguridad y protección para estos casos, ni siquiera por cuidar y preservar la salud de todos, que finalmente es responsabilidad de todos y cada uno de los habitantes de este municipio.

Desde este espacio y a través de estas líneas, hemos insistido en que es necesario que los pozarricenses, adoptemos actitudes positivas como son, las de depositar la basura en su lugar –han contenedores en distintas partes del centro–; que se deposite en bolsas cerradas y se tengan al interior, en el patio y listas para cuando los camiones recolectores pasen por sus colonias, las saquen y el personal de la empresa que realiza el servicio la recoja para llevarla al centro de confinamiento mal llamado relleno sanitario, porque no funciona como tal porque en eso, PASA ha fallado rotundamente, pero al menos, no se queden en la calle porque es obvio que en temporales como los de fin de semana, las fuertes corrientes, la arrastran y vana tapar las alcantarillas y bocas de tormenta, impidiendo que el agua se desaloje convenientemente.

Nuevamente hemos de decirlo y repetir el estribillo: no saquen a la calle las bolsas sino solo los días y horarios fijados para ello por cada sector; eviten arrojar botellas, bolsas de plástico y basura o desperdicios en general desde los autobuses del servicio de transporte público y automóviles particulares hacia las

calles, para no estar quejándonos de los anegamientos perniciosos que inciden en catarros y resfriados porque se mojan los pies.

Sean conscientes de todo lo que pueden provocar con esos malos hábitos que desafortunadamente son trasmitidos a los niños y jóvenes, quienes desde los autos y autobuses, van arrojando toda clase de basura y mucha gente que de plano, valiéndoles gorro el extraordinario trabajo de “Los Lagartos”, persisten en ir a “depositar” todo eso, a las riberas y a los cauces de los arroyos. Ya hubo sustos por inundaciones el fin de semana, hay que evitar que esos sustos desaparezcan o sean menores, porque “la fiesta”, apenas se inicia y los fenómenos meteorológicos atacan sin misericordia. Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com