Corea del Norte debe participar en los Juegos de invierno 2018 de Corea del Sur

Los Juegos comenzarán el 9 de febrero de 2018, en el condado de Pyeongchang, una zona que hace 60 años fue el escenario de varios combates de la Guerra de Corea (1950-1953)

Foto: web
8 febrero 2017 || 10:40 || Agencia AFP
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Corea del Norte debe participar en los Juegos de invierno que organizará su vecino del sur en 2018, explicó este miércoles el responsable del comité de organización de la competición, el surcoreano Lee Hee-beom, recordando que la paz es el principio fundador del olimpismo.

Antiguo diplomático y ministro de Comercio de su país, Lee preside desde mayo de 2016 dicho comité olímpico (POCOG) y recuerda que “la paz es el principio fundamental” del olimpismo.

Los Juegos comenzarán el 9 de febrero de 2018, en el condado de Pyeongchang, una zona que hace 60 años fue el escenario de varios combates de la Guerra de Corea (1950-1953).

El conflicto finalizó con un armisticio (suspensión de hostilidades) y no con un tratado de paz, lo que significa que ambos países siguen técnicamente en guerra.

Pese a ello y dado el carácter conciliador de la cita deportiva, los deportistas norcoreanos deben asistir al evento, insiste Lee, alegando que la tradición de la “tregua olímpica” se remonta a la antigua Grecia.

“El principio fundamental del olimpismo es la paz”, explica a la AFP en las oficinas que el POCOG tiene en Pyeongchang. “Cualquiera que esté a favor de la paz debe participar y tener el derecho de participar. Corea del Norte no será una excepción”, mantiene.

Lee cuenta a su favor con numerosos ejemplos de “reconciliación” entre ambos países en el marco de unos Juegos Olímpicos.

En el año 2000 se vio desfilar a ambos estados bajo una misma bandera y el pasado agosto, durante los Juegos de Río, la gimnasta surcoreana Lee Eun-Ju causó sensación sacándose un ‘selfie’ con la norcoreana Hong Un-jong y subiéndola a las redes.

– Un boicot chino “impensable” –

Pero 2016 fue un año aciago para la península asiática debido a los ensayos nucleares y a las decenas de lanzamientos de misiles de Corea del Norte, que violó varias resoluciones del Consejo de seguridad de la ONU.

Antes de la cita olímpica de Seúl 1988, Pyongyang -capital de Corea del Norte- pidió ser co-organizadora del evento. La solicitud fue rechazada lo que motivó que el estado del norte boicotease los Juegos, una postura a la que se sumaron Cuba, Etiopía y Nicaragua.

Recientemente Pyongyang también solicitó acoger diferentes pruebas deportivas para el próximo año, pero la proposición que fue recogida con frialdad por parte del Comité olímpico internacional (COI) y los vecinos del sur.

Lee, por su parte, dice estar “abierto” a la propuesta siempre y cuando sea “técnicamente realizable”, lo que se antoja difícil teniendo en cuenta el poco tiempo con el que Pyongyang contaría para organizarlas y la mala relación entre ambos países.

Pese a que Corea del Norte ha participado en varios Juegos de invierno, sólo ha obtenido dos medallas en toda su historia: una plata en patinaje de velocidad sobre hielo (Innsbruck 1964) y un bronce en ‘short-track’ (Albertville 1992).

Pero a un año de que comiencen estos Juegos de invierno, el vecino del norte no es el único motivo de inquietud diplomático. El proyecto estadounidense de instalar un escudo antimisiles en Corea del Sur enfurece a China.

En este sentido, Lee considera que un boicot del gigante asiático “sería inimaginable” ya que organizará los Juegos de invierno de 2022.

“Los Juegos son los Juegos”, abunda. “No se trata de política sino de deporte”.

– Rumores y escándalos –

Por otra parte, la organización de los Juegos de invierno 2018 ha estado rodeada durante los últimos meses por varios casos de corrupción, que terminaron con la destitución de la presidenta del país, Park Geun-Hye.

Park está acusada, junto a su confidente Choi Soon-Sil, de haber obtenido de manera ilegal millones de dólares provenientes de conglomerados empresariales del país.

El propio Lee sustituyó al frente del POCOG al presidente de la compañía Korean Air, Cho Yang-Ho, que dejó el puesto para hacerse cargo de la crisis que sacudió su empresa filial.

Pero Cho confesó recientemente que los rumores que decían que se vio obligado a dejar su puesto por negarse a dar un contrato de licencia a la confidente de la ex presidenta del país “son 90% ciertos”.

Interrogado al respecto, Lee asegura no tener ni idea de las razones por las que dimitió su predecesor.

“Hay muchos rumores y escándalos, pero he revisado todos los contratos del POCOG y no he visto nada irregular”, asegura a la AFP el actual responsable del comité de los Juegos.

Sin embargo, los casos de corrupción motivaron varias empresas dejasen de prestar apoyo a la organización, lo que obliga al POCOG a tener que reunir antes del próximo invierno una cantidad que ronda los 400.000 millones de wons (327 millones de euros).