Cultura

20 septiembre 2016
11:08 hrs

Por: Mario Noriega Villanueva

La protección civil es una cultura que no se adquiere de la noche a la mañana, pero a fuerza de estar insistiendo en ello y tomando en cuenta experiencias dolorosas como aquella del sismo en la capital del país aquel 19 de septiembre de 1985 en México, o las inundaciones atípicas de la región los días 5 y 6 de octubre de aquel infausto 1999, claro que irán penetrando y haciendo que todos, nos auto protejamos adoptando algunas medidas de prevención tan sencillas si se toman y aplican con oportunidad  para evitar dificultades que incluso puedan llegar a costar vidas.

Con motivo del 31 aniversario de aquel arrasador terremoto de 1985 y desde entonces, se han puesto en vigor medidas que poco a poco han tenido éxito porque la gente participa, según la coordinadora regional de Protección Civil, Rocío Pineda, aunque también aseguró que con todo y eso, aún no se cobra conciencia real de lo que todas estas acciones representan para salvar vidas, quizá porque existen personas que creen que nunca serán afectadas por fenómenos meteorológicos y particularmente en Poza Rica, por algún temblor con la violencia y capacidad destructora de aquel de la ciudad de México.

Que esta no es zona sísmica, de acuerdo, pero las descargas de la naturaleza por tanto daño que se le ha hecho, no solo se traduce a temblores. Aquí es zona en la que azotan huracanes e inundaciones y que también se ha visto, generan daños, pérdidas de vidas humanas y hacen que la gente también se quede sin casa, sin documentos importantes, sin artículos que ha adquirido con esfuerzos y sacrificios, como autos, motos, televisores, pantallas, refrigeradores, en fin y todo eso golpea fuerte la economía de los afectados que tardan años en reponerse, pero les queda además, la afectación sicológica que produce un evento inesperado.

Por ello, cobra especial importancia el trabajo de Protección Civil, su esfuerzo, en lo que aplican toda su experiencia, su conocimiento, su dedicación para instrumentar y organizar coordinadamente con otras instituciones como el Ejército Nacional, la Fuerza Civil, Cruz Roja y otras más, para intentar que la gente conozca a detalle, lo que debe hacer en determinado momento inesperado o esperado pero para el que no se atendieron las recomendaciones que se difunden constantemente y a las que no se les hizo caso, por equis o zeta cosas y  de lo cual suele arrepentirse tardíamente.

Sin embargo, como cuchillito de palo, las acciones de Protección Civil se ejecutan con cierta periodicidad y para capacitarse sobre cómo actuar  en caso de sismos, inundaciones, huracanes, incendios, explosiones, en fin, en todo caso de siniestros, que ya van empezando a cobrar mayor interés, aunque todavía hay gente que se niega a participar porque cree, considera que nunca tendrán una situación de apremio por estas circunstancias del destino.

Nadie está exento de una situación imprevista y es necesario que se empiece a hacer conciencia sobre el particular, no sea que en el momento menos esperado, la suerte se convierta en una desgracia. Por todo eso, el alcalde Sergio Lorenzo Quiroz Cruz, ha dicho que la autoridad municipal ayuda y apoya toda esta acción de Protección Civil, porque considera que ayudará a evitar desgracias y se tienen dispuestos albergues en caso necesario, con servicios de atención médica, sicológica  y alimentación en coordinación con otras instituciones.

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