Sicarios convivían con curas: Fiscal; ¿ahora son narcosacerdotes, es broma?

Contrarios al Fiscal, testigos afirman que los religiosos fueron sustraídos de sus casas con lujo de violencia

Foto: Versiones
20 septiembre 2016
13:50 hrs
Redacción Noreste

El titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Luis Ángel Bravo Contreras, dejó en claro que la muerte del sacerdote Alejo Nabor Jiménez Juárez y del sacristán José Alfredo Suárez de la Cruz no tuvo que ver con la delincuencia organizada.

“No se trata, porque he visto y leído algunos comentarios en redes y en medios, en torno a los sacerdotes; es un sacerdote, el sacristán y un auxiliar de la parroquia, no son dos sacerdotes como se ha dicho. No es menos importante por esto”, reveló.

Entrevistado en Córdoba señaló que las víctimas y victimarios se conocían y estaban en una reunión donde convivían y al calor de las copas, se tornaron violentos y se dio la sustracción de las personas y del robo de cinco mil pesos de las limosnas y de dos camionetas.

“No fueron objetivo de la delincuencia organizada, víctimas y victimarios se conocían, estaban bebiendo licor y después de convivir se descompuso y se volvió violenta, se dio la sustracción de dinero que era la limosna que tenía el cura, se robaron una camioneta Pick-Up RAM que era propiedad del cura y un auto Lancer que ya se ubicó que es propiedad del ayuntamiento que se le facilitaban al cura”, expuso.

Asimismo, comentó que “el cuerpo del cura presentó nueve impactos de bala de arma corta y el del sacristán un disparo de arma corta también de fuego”.

Igualmente, señaló que “estamos con los objetivos, con nombres y caras de algunas personas, y vamos acudir a los jueces para que se tenga que proceder”.

Por ello, indicó que se descarta totalmente el móvil de que haya muerto el sacerdote y el sacristán a manos de la delincuencia organizada.

De la misma forma, enunció que en próximas horas dará a conocer un nuevo indicio que lleve a los culpables de este crimen.

En el caso de Orizaba, expuso que se está trabajando con las entrevistas de las víctimas que se requieren para que den los testimonios necesarios para dar con el paradero de los agresores de los seis jóvenes que salían del bar Shine de Orizaba.

“Llevamos las cuatro entrevistas, dos personas no son factibles de entrevistar debido a que uno presenta muerte cerebral y otro joven no ha sido posible de entrevistar por lo delicado de salud en la que está”, manifestó.

Por último, Bravo Contreras declaró que se sigue la investigación de campo en busca de otros testigos y no se descansará hasta que se haya esclarecido el atentado sufrido en agravio de seis jóvenes, cuatro varones y dos mujeres.

Fuentes señalan que testigos presenciaron como los sacerdotes fueron sustraídos de sus hogares con lujo de violencia, también se dice que todo podría tratarse de una extorsión por derecho de piso; de ser cierto, la versión del Fiscal quedaría entredicho y la efectividad de las investigaciones y la justicia misma en Poza Rica y en todo Veracruz también.