De saqueadores a asesinos

Foto: Ilustrativa
17 enero 2017
20:47 hrs

Del Cajón del Director 

Por Julio Fentanes 

De las empresas fantasmas, del mega saqueo, del súper fraude, y del robo en despoblado encabezado por Javier Duarte y el cartel que encabezaba, pasaron directamente al crimen, al asesinato premeditado.

Y es que es un crimen, que tuvo como consecuencia la muerte de niños con cáncer, haberles suministrado “agua destilada” en lugar de medicamento para quimioterapia y darles una oportunidad de vivir.

Salvo que usted lector y el Fiscal opine otra cosa, bueno, además de lo que opine el gobernador Miguel Yunes, más allá de una negligencia, y de un fraude al quedarse con dinero público para comprar medicamentos de precios elevados, y sustituirlos por “agua destilada”, se trata de un crimen, de un asesinato.

Esta cadena criminal viene con el entonces secretario de Salud, Luis Fernando Antiga Tinoco, en las postrimerías del gobierno de Fidel Herrera en 2010.

Posteriormente lo sustituyó, Pablo Anaya Rivera, ex alcalde de Poza Rica, en diciembre de 2010 cuando llegó el prófugo Duarte.

Y le siguió Nemi Dib, aunque luego lo corrieron, según él mismo ha dicho, por no sujetarse a las instrucciones de Javier Duarte.

Nemi Dib, el polifácetico y multifuncional servidor público, que lo mismo despacha en salud, que en seguridad pública, o es diputado, se desliga de responsabilidades en este crimen, y en el de los medicamentos caducos y las pruebas también falsas del VIH.

Y le hecha la culpa directamente a Ricardo Sandoval, un gordo que se parecía a Javier Duarte, no por lo rata, sino, físicamente.

Este cuate dice Nemi, es el que compraba los medicamentos, era el administrador de la Secretaría.

Además, reveló que hay delitos peores, más graves todavía que el agua destilada para niños enfermos de cáncer.

¿Hay algo más grave que asesinar a alguien?

Yo creo que no.

Aunque habría que ver las escala de valores de cada quien y de qué delitos habla Nemi.

¿Y porqué hasta ahora?. Dice que si denunció, pero creo que no lo hizo bien, o habría tenido consecuencias, pudo haber ido a la PGR o apelar a la opinión pública y organismos internacionales de Salud, alguien lo hubiera escuchado y se hubiera convertido en un escándalo global.

Pablo Anaya quien fue el primer secretario de Salud, en el gobierno de Duarte, es el primer responsable del sexenio pasado en este sector, de lo que pasaba.

Y al contrario de lo que dice Nemi, como secretario, como cabeza de sector, como el titular del área, no puede escurrir el bulto y decir que no sabía, que no supo o que el no compró los medicamentos.

¿Entones que hacían ahí?

De Antiga Tinoco, un médico que empezó humildemente y fue escalando por años en el sector salud, muchas cosas negativas se dicen, que llegan hasta la residencia y propiedades que posee, y que como ocurre en Veracruz, no corresponden las megamansiones y riquezas con los sueldos de funcionarios públicos.

De hoy, del fidelismo, del duartismo y de todos los ayeres, esa es una historia vieja en este pueblo, no hay funcionario por “pinche” que sea, que no esté rico, y ud. los conoce, no me lo estoy inventando.

¿Cuántos niños murieron porque no recibieron sus medicamentos cuando los engañaban que si se los daban?

Es un número que seguramente nunca conoceremos realmente.

Pero es un hecho que si murieron muchos, y una de las razones es el fraude que se comete en el sector salud con los medicamentos.

¿Ahora si podremos ver denuncias penales y órdenes de aprehensión contra funcionarios no solo defraudadores sino asesinos?

¿Necesita Winckler más pruebas?

¿Tienen que ir a tomar las instalaciones los padres y madres de todos los niños enfermos que recibieron agua destilada en su tratamiento cuando creían que los estaban medicando bien?

¿Y Pablo Anaya tiene algo que decir?

¿O era tan inepto que no se enteró de lo que pasaba en su Secretaría?

¿Si no era inepto, entonces es cómplice?

Es urgente que el exalcalde de Poza Rica que está bajo investigación, de una explicación convincente, no se trata de un fraude por medicamentos, se trata de asesinato, de matar a pacientes enfermos que esperaban y confiaban en su medicina para aliviarse y al no tenerlo, fueron condenados a morir, ante los ojos de todo el mundo.

Dice Kirsh, médico que ya ha sido funcionario y hoy es diputado y preside la Comisión de Salud del Congreso, que ya había noticias de que eso ocurría.

Pero…

¿Y dónde están las denuncias?

¿Ahora si harán la denuncia pública y presionarán al Fiscal para que haya órdenes de aprehensión?

¿O seguirán siendo pura comparsa como con los otros delitos entre ellos los otros diputados delincuentes que encubren en el propio Congreso veracruzano?

Las cartas están en la mesa, hay un delito de asesinato, además de fraude.

Los veracruzanos de a pie, ya queremos ver que actúen, y que no sólo den discursos bonitos y de alto impacto.

Eso ya no sirve, sólo es para el lucimiento mediático, hay que ir por los delincuentes y asesinos.