¿Duarte ejecutó a reporteros?

26 enero 2017
18:17 hrs
Por: Carlos Jesús Rodríguez

YA ESTA Rodrigo Medina de la Cruz en el Penal de Topo Chico, lugar de múltiples motines con saldos sangrientos que colocaron al País en escenarios internacionales de violencia. El ex Gobernador de Nuevo León fue ingresado la madrugada de este jueves a esa cárcel donde en su fatídico Gobierno permitían la salida nocturna de reclusos de alta peligrosidad para cometer atrocidades en contra de la población. Es el primer ex mandatario en prisión de esa “camada” de políticos jóvenes a quienes en 2012, cuando andaba en la euforia de la campaña, Enrique Peña Nieto presumió como el “nuevo PRI”.

LOS OTROS son los ex gobernadores de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo; Chihuahua, César Duarte Jáquez, y Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, a quienes la Procuraduría General de la República investiga por enriquecimiento ilícito y, en el último caso, ya giró orden una aprehensión por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, e incluso, emitió una “ficha roja” para que Interpol (la policía internacional) lo busque en los 190 países donde opera. Se trata del delincuente más grande que ha engendrado Veracruz, y una verdadera deshonra para su padre, el malogrado ex dirigente nacional ganadero, Javier Duarte Franco fallecido en el temblor del 19 de Septiembre de 1985 –justo el día en el que, el ahora prófugo, cumplía 12 años de edad-.

MEDINA, BORGE y los Duarte no hicieron honor a la palabra del Jefe de las Instituciones Federales que los puso como ejemplo de la renovación de su partido, por el contrario, las derrotas en los Estados que gobernaron se deben, precisamente, al mal gobierno que ejercieron, lo que mantiene a esas Entidades, un poco por protagonismo y otro por realismo, postradas económicamente y sin posibilidades de salir avante en poco tiempo. No hay dinero, dicen los gobernantes opositores que ahora ejercen el poder, y bajo ese pretexto cercenan plantillas laborales, recortan salarios –aun  no pagados- a funcionarios Estatales, amenazan correr a quienes no se plieguen al voluntarismo de la cúpula, y al igual que lo hizo el PRI, usan a algunas plumas para denostar a quienes no coinciden con ese despótico estilo de ejercer gobierno.

AL IGUAL que Medina de la Cruz, también, se encuentra en prisión otro ex Gobernador de la nueva “casta divina”, aunque en este caso formaba parte del PAN. Se trata del sonorense, Guillermo Padrés Elías (hay quienes dicen que tiene parentesco con Plutarco Elías Calles, el fundador del PRI y cabeza visible de aquel Maximato impuesto a México tras el asesinato de Álvaro Obregón el 17 de Julio de 1928 en el restaurante La Bombilla, de San Ángel, en este caso: Emilio Portes Gil, que gobernó como presidente interino; Pascual Ortiz Rubio, presidente tras las elecciones convocadas por Portes Gil, y Abelardo L. Rodríguez, quien presidió al País tras la renuncia de Ortiz Rubio, todo producto de un crimen).

PADRES ELÍAS fue encarcelado por delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal, mientras que su hijo Guillermo Padrés Dagnino, en aras de doblegarlo, fue ingresado al Penal de Máxima Seguridad de El Altiplano en Almoloya de Juárez, escenario de la fuga de Joaquín “el chapo” Guzmán, ya extraditado. El sonorense sigue en el Reclusorio Oriente por un presunto “blanqueo” de activos y fraude al fisco por 8.8 millones de dólares, y  por delincuencia organizada y lavado de 178 millones de pesos. Su hijo ya fue trasladado a una cárcel de Morelos.

PERO JAVIER Duarte de Ochoa sigue prófugo, y hay quienes afirman que con pleno conocimiento de la cúpula Federal que lo protege para evitar que “cimbre a México”, ya que el cordobés por adopción habría amenazado a los altos mandos revelar a donde fue a parar buena parte de lo saqueado a Veracruz, aunque existen otros temas que por alguna razón ni la Federación ni el Estado han tocado, y que tiene que ver con el asesinato de 19 periodistas durante su nefasto gobierno, amén de los desplazamientos y desapariciones de otros tantos, y sin tomar en cuenta lo ocurrido a miles de veracruzanos cuyos cuerpos han sido localizados –o aún se encuentran- en fosas clandestinas.

MAS CURIOSO resulta el hecho de que personajes como el ex Secretario de Gobierno, Arturo Bermúdez, y los ex Procuradores de Justicia, entre otros Reynaldo Escobar Pérez sigan sin ser llamados, cuando tendrían mucho que explicar en torno a esos y otros crímenes que “cimbraron” a infinidad de hogares, sobre todo cuando el ejecutado fungía como el proveedor de la familia.

Y ES que, tal parece que al Gobernador en turno sólo le interesa “castigar” a ex funcionarios del fidelismo y duartismo –incluidos Fidel Herrera y Javier Duarte- por delitos administrativos, esto es, por enriquecimiento y saqueo de las arcas como parte de una venganza palaciega, en tanto descuida otros rubros como esos crímenes que enlutaron a miles de hogares, pues debe saber el señor Yunes que en ningún caso inherente a asesinato de periodistas se presentó a los responsables, por el contrario, se emitían boletines en los que aducían que los autores intelectuales y materiales habrían muerto por enfrentamiento con la policía, algo que de poco o nada satisface las ansias de justicia del gremio y, por tanto, el esclarecimiento de los crímenes.

AUN SE recuerda cuando en agosto de 2014, Duarte de Ochoa advirtió a periodistas: “¡Pórtense bien!”, vienen tiempos difíciles, que al final del día van a ser tiempos mejores para esta región. Vamos a sacudir el árbol y se van a caer muchas manzanas podridas”. “No hay que confundir libertad de expresión con representar la expresión de los delincuentes a través de los medios”. “Vamos a sacudir fuertemente el árbol”… pero antes de hacerlo sí quería platicar con ustedes para que todos supieran y pusieran las cosas en su lugar y no se sorprendieran”. Un día después en la Ciudad de México fue asesinado el fotoperiodista Rubén Espinosa y su pareja Nadia Vera junto con tres personas más, y de ahí “pal real” se desató el infierno que ya lanzaba bocanadas de fuego. Pero para Yunes Linares, esto tal vez “no tiene la menor importancia” como decía el bien recordado actor de carácter Arturo de Córdoba. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista