El acosador serial de chicas que dejó al descubierto los peligros de la web

Encontraron fotos de chicas entre 10 y 14 años que nunca antes habían visto

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11 diciembre 2016
8:44 hrs
El Clarín

El Clarín publicó en su página web que las primeras imágenes llegaron en el reporte que, a las 5 de la mañana, recibe como parte de la rutina el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público de la Ciudad de Buenos Aires. Por día, en promedio, a esa hora 30 archivos son enviados desde una ONG de Estados Unidos que se ocupa de detectar imágenes de chicos desnudos. Una cifra que ubica al país entre los cinco mayores productores de pornografía infantil del mundo.

Aquella vez, los investigadores revisaron el envío, encontraron fotos de chicas entre 10 y 14 años que nunca antes habían visto y, como cada elemento puede dar una pista de dónde fue tomada, las tuvieron en cuenta. En los días siguientes siguieron recibiendo el mismo tipo de imágenes pero de otras preadolescentes y algunos videos de las primeras. Fue cuando comprendieron que existía un patrón que unía a las imágenes de 90 víctimas. Eran demasiadas quienes enviaban sus fotos desnudas en las mismas posiciones, como calcadas, también eran las mismas 90 que después enviaban un video en el que se masturbaban. Se notaba que alguien le indicaba cómo hacerlo desde algún lado del ciberespacio. Algunas lloraban al hacerlo y prometían que la próxima vez sería diferente.

Los investigadores pidieron reportes a Facebook y, a través de un programa que construye árboles de relaciones en la web, determinaron que todas enviaban las fotos a tres o cuatro perfiles de esa red social. Avanzaron más y lograron determinar que sólo un hombre manejaba esas cuentas. Lo investigaron y detectaron que era un serial. Una nueva especie de acosador sexual en Internet. El solo mantenía conversaciones paralelas desde un país de América Latina y extorsionaba, al mismo tiempo a 90 chicas argentinas, y a otras cientos en Chile, Colombia, Uruguay y México. Este semana se determinó además que las fotografías obtenidas las enviaba al menos a dos pedófilos más: uno en Salta y otro en Pergamino. Los allanamientos están todavía en marcha. Para él están preparando las pruebas y así pedir su captura internacional.

Fue el 7 de noviembre a las 10 de la mañana que en trece provincias argentinas se lanzó el “Operativo Angel Guardián”. Habían sido cinco meses de investigaciones y la acción coordinada en las casas de chicas fue encabezada por los fiscales de la Red 24/7, creada en octubre de 2014 para estar en permanente contacto ante casos de grooming o ciberacoso sexual infantil. “Fue una acción inédita porque en lugar de ir sobre el acosador, primero se buscó proteger a la víctima. Se preservaron las pruebas de las extorsiones”, contó Enrique Del Carril, director del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Fiscalía General de la Ciudad y también porque dejó en evidencia la vulnerabilidad de los chicos en Internet.

Internet permite que un abusador que antes lograba contactar a un chico ahora lo pueda hacer con varios a la vez. “Hay casos de múltiples víctimas con un solo victimario, pero este es un caso paradigmático: se contactaba con muchas al mismo tiempo”, explica Javier Martínez, fiscal de la causa.

La Fiscalía General porteña es “la puerta de entrada” de los reportes sobre grooming y pornografía que se dan en toda la Argentina. Ese rol lo cumple por el convenio que firmó en 2012 con la ONG estadounidense Centro Nacional para Niños desaparecidos y explotados -conocida por sus siglas en inglés NCMEC- y cuya función es captar todas las imágenes de pornografía infantil o frases que hagan alusión a ella. Como en los Estados Unidos todas las empresas de Internet están obligadas a informar a la organización cuando detectan material pornográfico de menores, la totalidad de las redes sociales y servidores de correos están monitoreados. Cuando detectan algo hacen un reporte y lo envían a la fiscalía con la que tienen contacto. Es lo que recibe el Cuerpo de investigaciones judiciales a las 5 de la madrugada. Cada imagen está clasificada según el grado de urgencia y peligro en el que está el menor. “Cada reporte es un caso”, explica el fiscal Martínez. Si sucede en otra provincia se la remite a la autoridad que corresponda.

Desde que se firmó el convenio a fines de 2012, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales porteño lleva investigados más de 20.000 denuncias. Tan solo en septiembre abrieron 447 casos en la Ciudad. Si se tiene en cuenta que en 2013 se recibieron 186 reportes y en 2015 fueron 3.174, el aumento de casos porteños fue de 1.600%.

El de la pedofilia y los diferentes abusadores de chicos y chicas en Internet es un mundo con códigos propios. Se pasan imágenes a través de las redes sociales, con mensajes directos, abriendo una cuenta común a la que pueden acceder distintos usuarios y donde guardan las fotos en borradores así los sistemas no detectan el tráfico. Entre los pedófilos se reconocen por códigos y gustos particulares (varones de determinada edad, etc) y lo más grave es que crean grupos cuya exigencia para entrar es aportar nuevas imágenes de chicos. Así existe una demanda permanente de fotos de menores y muchas de ellas son de abusos sexuales. En el caso Angel Guardián las primeras alarmas sonaron porque eran imágenes inéditas. Los mecanismos de contacto también son sistemáticos. En este caso, el acosador serial tenía perfiles que simulaban ser un varón adolescente. Decía llamarse Raúl, Tomii, Dieguito, Facundo, Arcángel. Una vez que avanzaba la relación de seducción con las víctimas les pedía fotos con el torso desnudo, después videos. Si la chica se negaba comenzaban las amenazas. Creaba un perfil falso de otra chica similar a la víctima que se contactaba y le contaba que a ella le había pasado lo mismo y que cuando le mandó la primera foto dejó de molestarla. Si esto no funcionaba, aparecía en escena con otro perfil, esta vez de un hombre que amenazaba con contarle a sus contactos de Facebook o a su familia. En algunos casos captaba fotos de sus padres de otras redes y les decía que los iba a matar. Una de las víctimas contó que la presión era tal que estaba pensando en suicidarse.

Por lo general, explican los investigadores, estos acosadores saben los mecanismos para crear perfiles falsos sin dejar demasiadas huellas, además hacen un estudio previo de su posible víctima con gustos y actividades, entonces las “atrapan en pocos minutos”, explica Del Carril. También pueden usar los juegos en red y hasta la Play para el contacto. “La coacción a las víctimas vulnerables –que en Internet puede ser cualquier chico sin herramientas de conocimiento- se da en un lapso corto. Un chico vulnerable es uno con celular -agrega-. Es la vulnerabilidad propia de los 12 o 13 años, en los que empiezan a usar las redes sociales y creen que todo es verdad”.

Link de la nota: http://www.clarin.com/zona/acosador-serial-chicas-descubierto-peligros_0_1702629823.html