‘El Chapo’ al borde de la locura

El abogado de Joaquín Guzmán Loera, comentó que Emma Coronel, esposa de El Chapo, está preocupada por su estado físico y psicológico

Foto: web
26 octubre 2016 || 9:25 || Excelsior
Compartir en redes

CDMX.- José Refugio Rodríguez, abogado de Joaquín Guzmán Loera, comentó que Emma Coronel, esposa de El Chapo, está preocupada por el estado físico y psicológico de su pareja luego de que éste le mandó decir, con el abogado Andrés Granados, que “está al límite y no tiene fuerzas para llegar a diciembre”.

Entrevistado por Adela Micha para Imagen refirió que el excapo les pidió tramitar un amparo por la situación en la que se encuentra “ya no aguanta el encierro en el que lo mantienen y siente que se va a volver loco, dijo que para qué se preocupa el gobierno de mandarlo a Estados Unidos si no cree llegar a diciembre”.

Por ello, a la señora Emma Coronel “le entró la angustia y desesperación por su pareja y decidimos plantear una queja en la que pedimos medidas cautelares que tiene a su alcance la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), para que cese el aislamiento y desenmascarar a las autoridades cuando dicen que Joaquín está en condiciones normales”.

Consideró que si son ciertas las declaraciones realizadas por el Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia, en relación a la salud de Guzmán Loera y el trato igualitario que recibe en el centro penitenciario de Ciudad Juárez, “por qué no aporta elementos para demostrar que lo que está diciendo es verdad… Las autoridades deben garantizar sus derechos humanos.”

Agregó que el examen psicológico que presentó el perito designado por un juez y reconocido por el Consejo de la Judicatura fue descalificado “dijeron que no es válido porque el perito no está reconocido por una academia internacional. Expone que el tratamiento que se le da a Joaquín es un método de tortura copiado de otros países, son actividades encaminadas a minar su salud”.

Rodríguez Núñez aseguró que la defensa del ex líder del Cártel de Sinaloa, “va a pelear hasta la última instancia para que Joaquín Guzmán sea juzgado por tribunales mexicanos; en un momento de desesperación quiso irse a Estados Unidos y empezaron a circular noticias que decían que iba a estar en condiciones iguales o peores que en México y no queremos eso”.

Por último, reveló que evitar la extradición de su cliente es parte de una estrategia de la defensa, “la cual me reservo porque podemos quedarnos y tener éxito”. Al preguntarle si es posible que El Chapo quede libre respondió que “probablemente entre 10 y 12 años podemos obtener su libertad”.