El comité organizador del Carnaval de Veracruz se sale por peteneras

16 febrero 2017
11:32 hrs
Javier Roldán Dávila

Ahora resulta que quieren santificar el desmadre
Su nombre lo dice todo: son las festividades carnestolendas, del adiós a la carne, justo, antes de que inicie la cuaresma católica y se entre en una época de reposo, en suma, es una tradición pagana.

Al ser una celebración idólatra, hay quienes ubican sus orígenes en la Roma Antigua, en la adoración del dios del vino Baco, en las bacanales pues. Por lo tanto, es la reunión en donde el éxtasis, la plenitud, son lo que distingue a los participantes del ritual.

Si consideramos, de acuerdo a la RAE; que el éxtasis es un “estado placentero, de exaltación emocional y admirativa”, lo contrario a tal circunstancia sería la depresión, la vacuidad.

Dicho lo anterior, precisamos que el inicio del carnaval se da con el evento denominado “la quema del mal humor” y consiste en una catarsis colectiva (del mal humor social, obvio), por lo cual se elige una figura que simbolice al ‘villano favorito’ del respetable público.

Por lo anterior, es lamentable que el comité organizador del Carnaval de Veracruz haya decidido ‘quemar el muro de Trump’, cuando en la entidad hay, al menos, un ex gobernador que cumple los requisitos no solo para ser quemado por medio de un monigote que lo represente, sino, a él mismo en ‘leña verde’.

La excusa de los integrantes del comité, es que no quieren ‘politizar’ el ruidoso festejo, pero, justamente, al evadirse de la realidad, parecen defender la imagen de quien debió ser el centro del desprecio y las burlas de los bullangueros asistentes, lo que da la impresión de ser un manejo político ¿o sea?

Eso de ser políticamente correcto, en veces, da ‘hueva’, lo cual es contrario al espíritu carnavalesco ¡salud!