El Día de Reyes

4 enero 2017
19:32 hrs

El Día de Reyes

Diálogos con “El Negro” Cruz*        

Diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Mateo 2:2

El Día de Reyes es una tradición que se celebra en varios países en los cuales el catolicismo es la religión dominante, desde luego México es uno de ellos, por ello quise abordar el tema desde la perspectiva de los textos bíblicos.

En términos concretos, lo que se conmemora el seis de enero, es la Epifanía, el día en que Jesús se da a conocer, se manifiesta, motivo por el cual, en aquellos años, muchos acudieron a la presencia del Hijo del Hombre.

En lo cotidiano, el mencionado día es aprovechado, por los que cuentan con el recurso económico, para festejar a los pequeños de casa con el regalo de juguetes (ahora artilugios digitales), mismos que de acuerdo a lo acostumbrado, los chiquillos solicitan a través de una ‘Carta a los Reyes Magos’.

Desde que éramos niños, hemos escuchado que los reyes eran tres, que se llamaban Melchor, Gaspar y Baltazar, este último de raza negra, además de que llegaron a lomo de un caballo, un camello y un elefante, lo que en consecuencia, los haría originarios de Europa, Asia y África, a interpretar por los animales utilizados y las usanzas que la historia nos describe. Además, eran las regiones que se conocían en aquel tiempo.

Melchor (en hebreo se interpreta como ‘el rey de la luz’), hombre representado con barba rubia fue el encargado de obsequiar el oro, llegó montado a caballo. Gaspar (nombre persa que significa ‘administrador del tesoro’) de barba obscura y que se ubica como originario de Persia, portaba incienso y se transportaba arriba de un camello. Por último Baltazar (nombre de origen babilónico cuya etimología es ‘Dios protege al rey’), llegó en un paquidermo y era portador de la mirra, de tez obscura, también se le da origen en el África, Egipto para más señas, aunque hay quienes lo visualizan como nativo del Asia Menor, lo que hoy es la parte asiática de Turquía.

En nuestro país, el festejo viene acompañado de la rosca de Reyes, un suculento bollo que viene aderezado con frutas secas y en algunos casos rellena con cremas y requesón. El punto es fomentar la unión familiar y con las amistades, para juntarse a partir la dichosa rosca y a quien le toqué ‘el niño’ (cuya simbología estriba en que se esconde en medio del pan, para ser invisible a la persecución de Herodes), debe ponerse ‘bello’ con los tamales y el atole el Día de la Candelaria, que en realidad es la presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén  y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento, como lo señala Levítico 12:1-8.

En lo personal, respeto las manifestaciones de fe de los creyentes, sin embargo, mi fuente ineludible para entender las cosas del Señor son los textos sagrados, en este caso la Biblia, por lo tanto, en este contexto, me gustaría hacer algunas precisiones para el conocimiento y consideración de los que tengan a bien leer esta modesta reflexión. Seré breve.

La parte de la Biblia que aborda el tema referido es el Evangelio de Mateo, en el mismo hay varios datos que desmitifican la celebración. En principio habla de ‘magos’, no de reyes, no menciona ni el número y mucho menos los nombres. Tampoco habla de los animales de transporte.

Dice Mateo 2:1 “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos”. Así las cosas, no hubo europeo alguno, el Viejo Continente no está al oriente de Belén. Lo único concordante, es que en efecto hubo tres obsequios: oro, incienso y mirra. Espero les sea de utilidad.