El gobernante insensible destruye el Pacto Social

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8 enero 2017
17:26 hrs

Diálogos con “El Negro” Cruz*        

Ellos respondieron: Si Su Majestad trata con bondad a este pueblo, y condesciende con ellos y les responde con amabilidad, ellos le servirán para siempre.2 de Crónicas 10: 7

El asunto del gasolinazo es un tema que nos metió en un complicadísimo inicio de año, quizá algo no visto en décadas, el descontento social, aprovechado por activistas sin escrúpulos, fue inusitado, no recuerdo tal efervescencia al menos desde 1988.

Volviendo al tema que nos ocupa, diremos que es indiscutible que los gobernantes deben tomar decisiones que pueden tornarse impopulares, son actos de responsabilidad administrativa, eso nadie lo discute.

No obstante lo anterior, el meollo del asunto es que ‘EL Príncipe’ también deber asumir parte del sacrificio y/o en su caso, atemperar los costos de las políticas draconianas, recular no siempre significa debilidad.

La 2 de Crónicas 10 nos narra, desde la perspectiva bíblica, como Roboán, hijo de Salomón, decidió ignorar la solicitud de clemencia del pueblo que le dijo en el versículo 4: “Su padre nos impuso un yugo pesado. Alívienos usted ahora el duro trabajo y el pesado yugo que él nos echó encima; así serviremos a Su Majestad.”

Ante tal petición, el monarca Roboán escuchó el consejo de los ancianos que viene consignado al inicio de este comentario, el problema fue que decidió pasarlo de largo y quedarse con la sugerencia de sus asesores contemporáneos en edad, que además, eran sus empleados. Así las cosas, los imberbes le dijeron lo siguiente: “Aquellos jóvenes, que se habían criado con él, le contestaron: El pueblo le ha dicho a Su Majestad: “Su padre nos impuso un yugo pesado; hágalo usted más ligero.” Pues bien, respóndales de este modo: “Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre. Si él les impuso un yugo pesado, ¡yo les aumentaré la carga! Y si él los castigaba a ustedes con una vara, ¡yo lo haré con un látigo!”. 2 de Crónicas 10: 10-11.

Definitivo, la soberbia se convierte en la peor consejera de las mujeres y hombres de gobierno, suponer que la población puede aguantar cualquier decisión, particularmente las que les pegan en los bolsillos, en forma heroica es un error, la obligación del buen líder es ponderar los alcances de sus decisiones, verificar el contexto y confirmar que el peso de la carga será distribuido en forma pareja, no se puede incrementar en unos pocos el pago de los impuestos y demás cargas.

El PRI, mi partido, siempre ha sido un instituto que ha salido en defensa de las causas de las mayorías, surgimos de la Revolución Mexicana para defender la justicia social, por ello, es imposible entender un discurso que pretende defender las decisiones del presidente Peña Nieto tomando como base las variables macroeconómicas ¿pensará Enrique Ochoa que alguien se convence con esos argumentos?

Estoy profundamente convencido de apoyar el liderazgo del presidente Peña, él fue elegido para conducir los destinos del país, sin embargo, el mexiquense debe ser sensible y comprender que el horno no está para bollos, un mal manejo de la crisis puede tener consecuencias impensables.

Jóvenes gobernantes, entiendan que la soberanía radica en el pueblo, no aprieten más de lo necesario, lean las Sagradas Escrituras, todo está dicho, cómo dijo el clásico: ¡no se hagan bolas!

Remato con  2 de Crónicas 10:18 “Más tarde, el rey Roboán envió a Adonirán para que supervisara el trabajo forzado, pero los israelitas lo mataron a pedradas. ¡A duras penas logró el rey subir a su carro y escapar a Jerusalén! 19 Desde entonces Israel ha estado en rebelión contra la familia de David”.

El que entendió…entendió.