El precio que está pagando Trump por sus medidas anti migratorias

Criticado por la comunidad internacional, los empresarios y los propios ciudadanos, el Presidente de los Estados Unidos comienza su viaje hacia la realidad

30 enero 2017
10:44 hrs

La ONU tilda de ilegal y “mezquina” la prohibición de entrada de Trump

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el jordano Zeid Ra’ad Al Hussein, condenó este lunes el decreto antiinmigración firmado por el presidente estadounidense Donald Trump, que calificó de ilegal y “mezquino”.

Zeid_Hussein

“La discriminación por el único motivo de la nacionalidad está prohibida por la ley de derechos humanos”, afirmó Zied en un tuit, considerando que “el veto estadounidense es también mezquino y malgasta recursos necesarios para luchar debidamente contra el terrorismo”.

El polémico decreto prohíbe la entrada a Estados Unidos a todos los refugiados, independientemente de su origen, durante 120 días (y de forma indefinida para los refugiados sirios). También prohíbe durante 90 días a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana considerados viveros terroristas por Washington: Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

Esta decisión provocó manifestaciones y condenas internacionales pero también situaciones confusas en los aeropuertos estadounidenses y extranjeros con personas bloqueadas o rechazadas.

En una declaración conjunta, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), recordaron el sábado que “el programa estadounidense de reinserción es uno de los más importantes del mundo”.

“Las plazas de reinserción ofrecidas por cada país son vitales. La OIM y ACNUR esperan que Estados Unidos siga desempeñando su papel importante de líder y continúe su larga tradición de protección de quienes huyen de los conflictos y persecuciones”, agregaron las dos agencias de la ONU en su declaración.

Trump enfrenta su primera prueba tras decreto antimigratorio

Donald Trump enfrentaba este lunes masivas protestas tras su controvertido decreto para cerrar las fronteras de Estados Unidos a los refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes.

La medida recibió críticas de aliados, generó confusión sobre su implementación y galvanizó a la oposición demócrata, que busca formas de derrotarlo. También provocó inquietud dentro del Partido Republicano.

People protest against US President Donald Trump's executive immigration ban on January 30, 2017 in Brussels. US President Donald Trump faced fresh protests on January 30 over his ban on travelers from seven Muslim countries entering the United States, a backlash that poses an enormous test for his administration. / AFP PHOTO / Belga / THIERRY ROGE / Belgium OUT

Cuatro jueces federales emitieron fallos para detener las deportaciones, en tanto unas 300 personas fueron detenidas o se vieron impedidas de viajar en el mundo.

Mientras, abogados de organizaciones defensoras de los derechos civiles advertían que la batalla legal podía llegar a la Suprema Corte de Justicia.

En Reino Unido, un manifiesto reclamando al gobierno que anule la visita de Estado del presidente estadounidense superó este lunes el millón de firmas, pero el Ejecutivo respondió que mantiene la cita.

La Unión Europea dijo de su lado que se asegurará de que sus ciudadanos no sean víctimas de las medidas del gobierno de Trump, mientras el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos tildó el veto de Trump de “mezquino” e ilegal.

La Unión Africana de su lado, reunida en Adis Abeba, dijo que “estamos entrando en tiempos turbulentos”.

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Miles de ruidosos manifestantes protestaron el domingo en los principales aeropuertos del país por segundo día consecutivo en apoyo a los inmigrantes y refugiados.

“Solo espero que podamos superar este período difícil manteniendo nuestros valores como país”, dijo Saif Rahman, un ciudadano estadounidense de 38 años nacido en Irak, quien debió atravesar controles adicionales tras llegar al aeropuerto de Dulles en Washington.

El decreto, que entró en vigor el viernes, prohíbe el ingreso de refugiados durante 120 días, sea cual sea su origen, y durante 90 días a ciudadanos de siete países musulmanes: Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

Al menos 109 personas fueron detenidas desde el viernes a su llegada a Estados Unidos, aunque tuvieran una visa válida. No estaba claro cuántos de ellos permanecía retenidos el domingo.

Asesores de Trump minimizaron la cifra a “un par de docenas”, mientras Canadá ofreció residencia temporal a aquellos que no pudieron viajar a Estados Unidos y quedaron varados en el país.

Demonstrators protest President Donald Trump's executive immigration ban at O'Hare International Airport on January 29, 2017 in Chicago, Illinois. US President Trump signed the controversial executive order that halted refugees and residents from predominantly Muslim countries from entering the United States. / AFP PHOTO / Joshua LOTT
Demonstrators protest President Donald Trump’s executive immigration ban at O’Hare International Airport on January 29, 2017 in Chicago, Illinois.
US President Trump signed the controversial executive order that halted refugees and residents from predominantly Muslim countries from entering the United States. / AFP PHOTO / Joshua LOTT

Bajo fuego en todos los frentes, Trump emitió una nota oficial en la que niega que el decreto sea contra los musulmanes y fustiga a la prensa.

“Para ser claro, no se trata de una prohibición que apunte a los musulmanes, como los medios informan falsamente”, expresó Trump. “Esto no tiene nada que ver con la religión, se trata de terrorismo y de la seguridad de nuestro país”.

Pero la decisión de Trump ha provocado la mayor conmoción desde su investidura, hace diez días.

El presidente recurrió luego a Twitter para fustigar a los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham, quienes criticaron el decreto. Dijo que estaban “equivocados”, que eran “débiles” en materia de inmigración y que “buscaban desatar la Tercera Guerra Mundial”.

Las detenciones en los aeropuertos estadounidenses dejaron a familias divididas: un padre no pudo asistir al casamiento de su hijo, una abuela no pudo reunirse con sus nietos…

Irán, que calificó la medida de “regalo para los extremistas”, es hasta ahora uno de los países más afectados por la cantidad de iraníes que tienen visas de trabajo o de estudios de Estados Unidos. En respuesta, Teherán instauró medidas similares contra los estadounidenses.

– Protestas –

“¡Los refugiados son bienvenidos!” vociferaron el domingo unas 10.000 personas en un parque neoyorquino con vista a la Estatua de la Libertad, símbolo de la llegada de inmigrantes al país desde 1886.

Miles protestaron frente a la Casa Blanca.

“Tomar una porción entera del mundo y decirle que no son bienvenidos, que son nuestros enemigos, invita a la violencia. No somos así en Estados Unidos”, dijo Tal Zlotnitsky, quien tiene doble nacionalidad israelo-estadounidense.

Protesters gather at the Los Angeles International airport's Tom Bradley terminal to demonstrate against President Trump's executive order effectively banning citizens from seven Muslim majority countries US President Trump signed the controversial executive order that halted refugees and residents from predominantly Muslim countries from entering the United States. / AFP PHOTO / Konrad Fiedler

Las protestas se sucedieron en la terminal Dulles de Washington y en aeropuertos de Los Ángeles, Orlando y Sacramento. Centenares manifestaron en Boston, mientras se organizaban marchas en Atlanta, Denver, Kansas City y Seattle.

Mientras Trump evocaba los atentados del 11 de septiembre de 2001 para explicar las restricciones, ninguno de los países de los que eran oriundos los atacantes -Egipto, Líbano. Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos- fue incluido en el decreto. Todos esos países son aliados de Washington.

La incertidumbre reinaba sobre la implementación del decreto. Algunos poseedores de la tarjeta verde de residencia permanente en Estados Unidos afirmaron que se les impidió viajar o que fueron devueltos.

Pero el gobierno de Trump aclaró oficialmente el domingo que los residentes permanentes estaban exceptuados de la prohibición, que afecta a quienes tiene doble nacionalidad.

– Justicia –

Los fiscales generales de 16 estados de la Unión, todos demócratas, tacharon el domingo de “inconstitucional” al decreto y prometieron recurrir a “todas las herramientas” a su alcance “para luchar contra esta orden inconstitucional, preservar la seguridad nacional y los valores fundamentales de nuestra nación”.

En última instancia, los tribunales derribarán el decreto, señalaron.

Será en efecto la justicia la que decida la suerte del decreto. “Esto acabará probablemente ante el la Corte Suprema”, dijo Anthony Romero, director de la poderosa Unión estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), en la cadena CNN.

El gobierno tendrá que defenderse también de una acusación de discriminación religiosa. Tras el periodo de 120 días, el decreto afirma que dará prioridad a los refugiados perseguidos a causa de su religión, una frase que apunta implícitamente a proteger a los cristianos de Siria y de Irak.

Trump no ha dejado ninguna duda respecto a esta preferencia. “Los cristianos de Oriente Medio han sido ejecutados en masa. ¡No podemos permitir que ese horror se perpetúe!”, tuiteó.

Starbucks y Airbnb responden con acciones a decreto antiinmigración de Trump

La cadena estadounidense Starbucks y la plataforma de alquiler Airbnb alojarán gratuitamente y ofrecerán trabajo a los afectados por el decreto del presidente Donald Trump contra refugiados y ciudadanos de siete países mayoritariamente musulmanes, que consideran “contrario al sueño americano”.

Starbucks planea contratar en los próximos cinco años a 10.000 refugiados en los 75 países en los que tiene presencia, según se comprometió el domingo por escrito su presidente Howard Schultz.

NEW YORK, NY - OCTOBER 04: Starbucks CEO Howard Schultz speaks at an event celebrating a new partnership between Starbucks and non-profit groups in New York City and Los Angeles to assist in offsetting government funding cuts to programs for children and education on October 4, 2011 in New York City. Two Starbucks stores, one in Harlem and one in Los Angeles' Crenshaw district, will share profits with the partner non-profit groups the Abyssinian Development Corporation and the Los Angeles Urban League. Each group will receive at least $100,000 in the first year, the company said. (Photo by Spencer Platt/Getty Images)

Por su lado Airbnb anunció que alojará de forma gratuita a los afectados por el decreto de la administración Trump.

Starbucks anunció que empleará a quienes huyen de las guerras, de persecuciones y de discriminaciones en los países donde está presente el grupo.

En Estados Unidos, Starbucks comenzará por contratar a refugiados que han trabajado para el ejército estadounidense, por ejemplo como intérpretes.

Schultz, cercano al partido Demócrata, indicó que Starbucks está en contacto con los empleados afectados por el decreto presidencial que establece severas restricciones al ingreso a territorio estadounidense y “verificaciones extremas” contra ciudadanos de Siria, Libia, Sudán, Irán, Irak, Somalia y Yemen.

“Les escribo hoy con una profunda preocupación, el corazón encogido y una decidida promesa”

“Les escribo hoy con una profunda preocupación, el corazón encogido y una decidida promesa”, dice el presidente de Starbucks en un correo dirigido a sus empleados y que fue subido a internet.

“Vivimos tiempos sin precedentes, en los que somos testigos de que la consciencia de nuestro país y la promesa del sueño americano se ha puesto en duda”, agregó Schultz, quien afirma que la cadena de cafés quiere servir a sus clientes igualmente “en un país cristiano o un país musulmán”.

Schultz es de los pocos directores ejecutivos estadounidenses que se inmiscuye en debates políticos, como el de las relaciones raciales hace dos años, o para defender a México, el otro blanco favorito de Donald Trump.

“Construir puentes y no muros con México”, declaró, en referencia la barrera que Trump quiere erigir en la frontera con México. Starbucks es propietario de 600 cafés y emplea a 7.000 personas en México donde, dijo, seguirá invirtiendo.

– Alojamiento gratuito –

Por su parte, Airbnb ha propuesto dar alojamiento gratuito a personas afectadas por el decreto.

“Airbnb proporciona un alojamiento gratuito a los refugiados y a toda persona a la que se prohíbe ingresar a Estados Unidos”, indicó en Twitter Brian Chesky, presidente de la empresa.

“Airbnb proporciona un alojamiento gratuito a los refugiados y a toda persona a la que se prohíbe ingresar a Estados Unidos”

“Póngase en contacto conmigo si usted necesita alojamiento”, concluye. El grupo busca recurrir a su programa de desastres naturales, que prevé que los huéspedes ofrezcan alojamiento a personas desplazadas.

La plataforma en línea de alquiler de amueblados también contempla medidas de urgencia específicas si no hay lugar disponible cerca del lugar donde pudiera hallarse una persona afectada por el decreto anti-migración.

“Abrir fronteras nos acerca. Cerrarles divide aún más a Estados Unidos (…)” exhorta Brian Chesky.

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Por su lado Lyft, servicio de reserva de autos sin chófer –uno de cuyos accionistas es General Motors– prometió dar un millón de dólares a la organización de defensa de derechos cívicos American Civil Liberties Union (ACLU), que ha atacado ante la justicia estas restricciones a la inmigración.

Su competidor Uber, muy criticado la víspera en las redes sociales por su tibia reacción inicial, se comprometió a ayudar a los chóferes afectados, mientras que Elon Musk, presidente de Tesla, pidió a los abonados a su cuenta Twitter que le hicieran sugerencias sobre las posibles enmiendas al decreto migratorio.

La preocupación, que ya se extendió el sábado entre los gigantes de la Silicon Valley ha llegado ahora a los directivos de las multinacionales ubicados en la costa Este.

Jeffrey Immelt, presidente de General Electric, que tiene a muchos de sus empleados afectados, afirmó que éstos “son importantes para nuestro éxito”.

Por su lado el banco JPMorgan Chase empezó a examinar con sus trabajadores que poseen visados cómo se los puede ayudar, y su presidente Jamie Dimon les aseguró que pueden contar con su apoyo “inquebrantable”.