Columna: El Tigre de San Lázaro

Jorge Carvallo y Erick Lagos
27 septiembre 2016
9:45 hrs

Por: El Tigre de San Lázaro

Los diputados Érick Lagos y Jorge Carvallo tuvieron el jueves pasado un acuerdo con su pastor, César Camacho Quiroz, coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados. Cada uno por separado pretendió presionar a quien no pueden impresionar buscando atenuar el proceso para retirar sus derechos como militante del PRI a César Duarte. Los flamantes legisladores salieron de la reunión cabizbajos y con malas noticias para el Gobernador de Veracruz.

Con todo y el pataleo de algunos diputados priístas, no todos, se desdijeron Javier Herrera Borunda, hijo del ex gobernador veracruzano Fidel Herrera Beltrán, y María del Carmen Pinete Vargas, quien no está con Duarte, Fidel, ni con nadie, sino con quien le convenga, de que en su caso harían una bancada independiente. Se equivocan, sin el manto protector del PRI serían investigados por MIYULI. Quieren asustar con el petate del muerto, pero no pueden detener el proceso de expulsión del PRI, ni el encarcelamiento que parecen venir contra Duarte.

¿Qué sigue para el gobernador?

La suspensión de sus derechos priístas, su negociación en la Subcomisión de Examen Previo en San Lázaro, cuya presidenta la diputada priísta Mercedes del Carmen Guillén, hermana del subcomandante Marcos, aclaró que tiene la instrucción precisa de no frenar o distraer, o incluso obstaculizar, el desahogo de algún expediente.

Todo se le complica a Duarte. Para colmo, si no fue él, le achacan que filtró el expediente de la liquidación del presidente del PRI, Enrique Ochoa, quien recibió un millón 200 mil pesos como liquidación por renunciar a la Comisión Federal de Electricidad. Y obvio, el dirigente tricolor señaló que lo quieren perjudicar a él con señalamientos infundados, en alusión a Casa Veracruz.

La suerte está echada desde Los Pinos.

Insisto, al mandatario le va muy mal porque hasta la diputación permanente del Congreso del Estado, a cuyos integrantes Duarte impulsó, le aprobaron una multa por 36 mil pesos por su presunta intervención en el pasado proceso electoral, en el cual por cierto el PRI perdió la gubernatura.

Ayer su viejo amigo el Diputado Jorge Carlos Ramírez Marín le volteó la espalda a Duarte y señaló que no le darán protección a nadie, cuando fue cuestionado del posible desafuero de Javier Duarte. MIYULI se ríe. Porque parece que al fin detendrá al famoso Nerón de Veracruz.

Y con tanta revuelta, hasta Luis Ángel Bravo, el fiscal de Veracruz, se equivoca y ahora es la Chimoltrufia, como dice una cosa dice otra. Primero mencionó que los sacerdotes de la de la parroquia de Fátima estuvieron conviviendo con sus probables asesinos, ahora menciona que existe otra línea de investigación, cuando se elevó la presión de la sociedad hacia él. Su dicho no tiene otro fin más que frenar los cuestionamientos en su contra.

La casualidad de la política señala que el Senador Héctor Yunes Landa si tuvo apoyo compartido desde el gobierno del Estado en las pasadas elecciones; digo compartido porque MORENA también salió beneficiado desde casa Veracruz.

Lo que se avecina:

Maestros en lucha, organizaciones lésbicos- gays inconformes, los grupos pro-familia intolerantes, todos en la calle; además, un Presupuesto restrictivo, un gobernante en la picota y un Estado empobrecido.

Resultado:

La debacle de los grupos gobernantes.