EPN un presidente socialité

5 diciembre 2016
20:20 hrs

EPN un presidente socialité

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

También del poder hay autoexilio

Apenas se han cumplido cuatro años de su gobierno y Enrique Peña Nieto ya se convirtió en el presidente más viajero en la historia de México, tan solo para octubre de 2015, se documentaron 34 giras internacionales.

Con el tema de la globalización y la promoción de la ‘marca México’, podría sonar lógico que el mexiquense se la pase haciendo travesías por medio mundo, pero la pregunta que nos hacemos ¿tienen algún provecho para la población en general todos los periplos?

Pues bien, cuando se trata de visitar a nuestros principales socios comerciales, como lo son Estados Unidos y Canadá, es innegable la necesidad de las mismas, igual se puede decir de las giras programadas a las principales naciones de América Latina o Europa.

Sin embargo, lo que cuesta trabajo entender, es como Peña parece apuntarse a cuanta oportunidad tiene para salir del país, no se quiere perder fiesta ni velorio alguno.

Es el caso de los viajes que hizo a las exequias de Shimon Peres y Fidel Castro.

Que al funeral del ex presidente israelí asistiera Obama o el primer ministro del Reino Unido es comprensible, Israel es su principal aliado en el Medio Oriente, la verdad, la presencia del Tlatoani parecía fuera de lugar, un representante era suficiente.

Lo mismo pasa en el caso del fallecido líder cubano. La presencia de Maduro, Ortega y Evo es más que justificada, Castro era una suerte de guía ideológico de los mencionados, sin embargo, la relación con nuestro país era y es un auténtico témpano de hielo, para los caribeños, México dejó de ser prioridad, por lo tanto, con la representación de la canciller era más que suficiente.

Ante tales circunstancias, lanzamos las siguientes hipótesis: en las giras irrelevantes de Peña puede que pase una de dos cosas o ambas: va a presumir el Boeing 787-8 Dreamliner… o de plano, huye de la realidad.