Funcionario municipal de Tuxpan defrauda a contratistas locales

Los afectados lamentan la forma deshonesta con la que se condujo

Foto: Web. Elíud Escamilla Rodríguez
20 septiembre 2016
18:56 hrs
Redacción Noreste

Tuxpan, Ver.- Elíud Escamilla Rodríguez, actual subdirector de desarrollo social del Ayuntamiento de Tuxpan, defraudó a contratistas locales, a quienes solicitó empleo como particular y cobró por la ejecución de obras de construcción que nunca terminó pese haber obtenido ganancias personales por las mismas.

Los afectados lamentan la forma deshonesta con la que se condujo, por lo que coinciden que debería ser cesado de su cargo, ya que es una vergüenza que un servidor público actúe de esa manera, inhibiendo la inversión en este municipio.

El servidor púbico en cuestión, se aprovechó y abuso de la buena fe que le depositaron constructores en este puerto, a quienes engañó con la presunta terminación de una obra, cuando está en realidad, registró un raquítico avance pese a que le era suministrado material necesario para avanzar y sobre todo había pago de por medio. En total más de 68 mil pesos.

Los afectados, comentaron que Escamilla Rodríguez, evadió la responsabilidad que le fue conferida al subcontratar a un destajista de nombre Guillermo Gallegos para terminar con el trabajo y no realizar la supervisión constante del desarrollo del mismo.

Pese al incumplimiento del servidor público, se le hicieron constantes observaciones para que entregara la obra como se había comprometido, pero prefirió hacerse el occiso y desatender los llamados que le hacían.

“Lo que nunca desatendió fue que cada ocho días que se le pagaban a Guillermo Gallegos, él lo esperaba afuera del banco, para recibir dinero, en esa parte sí mostró interés”.

Cansados del actuar del subdirector de desarrollo social del Ayuntamiento de Tuxpan, decidieron romper el silencio y lamentan que este servidor público se conduzca de esta manera deshonesta pese a que se confío en el él. Aseguran que llevarán el caso ante las autoridades de la fiscalía por defraudación, medida que se tomara ante los fallidos intentos para convencerlo que terminara la obra.