Gasolinazo: coño ¿quién dijo que las gallinas tienen chichis?

3 enero 2017 || 20:40 ||
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CLAROSCUROS
Gasolinazo: coño ¿quién dijo que las gallinas tienen chichis?
José Luis Ortega Vidal
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¿Economía? ¡Qué flojera!
Sin embargo, si no la estudiamos simplemente nos debilitamos; somos vulnerables; los políticos, las empresas, nosotros mismos nos robamos sin darnos cuenta.
El 2017 dio inicio con el llamado gasolinazo. Se trata, en sentido estricto, de una medida promovida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en coordinación con la Secretaría de Energía de la que forma parte PEMEX y consiste en retirar añejo subsidio a los combustibles al tiempo de liberar sus precios.
Es decir, las autoridades no aumentaron los precios de gasolinas y diésel de manera directa; tan es así que hay más de 80 diferentes precios de combustibles en el país, de acuerdo a las distintas zonas económicas.
El subsidio retirado se traducía en gastos de impuestos oficiales hacia un rubro específico: el de gasolinas y diésel e impedía que miles de millones de pesos se canalizaran a sectores como la salud y educación, vías de comunicación, infraestructura productiva, etcétera.
Con la eliminación del subsidio ese dinero se recupera y serán de manera específica los consumidores de combustibles quienes pagarán más a la hora de cargar sus vehículos.
Quien no tenga un auto simplemente no pagará más porque no es un consumidor de gasolina ni diésel. Bien.
Una gasolinera a la que sus consumidores dejen de comprarle cerrará como cualquier otro negocio que deja de ser productivo: ley de oferta y demanda.
Otro dato: en el 2017 el mercado mexicano de gasolineras se abrirá más –ya hay gasolineras que no dependen de PEMEX y son propiedad de empresas privadas como las cadenas Oxxo y 7 Eleven- tanto a nivel interno como externo.
Es decir, en unos meses y años el país se llenará de gasolineras provenientes de Estados Unidos, España, China o de cualquier país cuyos empresarios decidan invertir en el rubro y llenar sus tanques con combustibles producidos en México o en otra parte del planeta para revenderlos al menudeo.
Si hacer llegar esa gasolina a México y venderla a precios competitivos es rentable, habrá inversiones, de otro modo no.
Tan simple como el caso de las drogas que he mencionado en un Claroscuros previo: mientras exista quién desee meterse al cuerpo un gramo de coca, un churro o una inyección de heroína, habrá quien se la venda, al margen de las leyes y los combates policiacos fallidos porque el tema de las drogas es más un asunto de salud y financiero que policiaco…
Los precios se regularán en base a la competencia.

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Ahora bien, todo lo anterior es una cara de la moneda o uno de los múltiples rostros de la realidad. Hay más, desde luego.
En forma indirecta, las autoridades de SHCP, SEMER y PEMEX sí son responsables del incremento de los precios de las gasolinas y el diésel y lo son directamente del aumento en las tarifas de la energía eléctrica.
Si usted es pobre y no tiene un automóvil, el llamado gasolinazo de cualquier manera le afecta y quien diga lo contrario miente.
Cuando referí en el párrafo seis que la gente de a pie no pagará más porque no tiene un auto dije una verdad a medias.
La otra parte de la verdad es que esa gente se verá afectada por un fenómeno llamado inflación, consistente en el aumento de precios de un mercado determinado a partir de desajustes en una de las partes de su cadena productiva.
Va en otras palabras: usted no pagará más cara la gasolina porque no tiene automóvil pero el taxista y el camionero que contrate para trasladarse a su trabajo, escuela, hogar, sí pagarán más e incrementarán el costo de su servicio, afectándole directamente a usted y su economía personal y familiar.
Es decir, una afectación indirecta responsabilidad de nuestras autoridades finalmente sí afecta a todos: a los que tienen auto y a quienes no lo tienen a través del proceso inflacionario.
Los ejemplos al respecto son tantos como mercados hay: para el transporte de la verdura, la carne, los productos perecederos en general y los no perecederos; los sectores primario, secundario y terciario; para todo el aparato productivo en nuestra sociedad se emplean combustibles y sus precios suben a partir del “gasolinazo”.

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¿Era necesaria esta medida? Desde el punto de vista de la macroeconomía sí.
Pero ¿por qué? Parte de la respuesta está en la falla de modelos económicos implementados en México durante casi todo el siglo XX y lo que va del XXI.
Desde fines de la década de los 70s y principios de los 80s pasamos de un modelo económico populista –sexenios de Luis Echeverría y José López Portillo- al neoliberalismo que llegó a su cúspide en las Reformas Estructurales del sexenio de Enrique Peña Nieto.
Antes vivimos la etapa de los modelos llamados sustitución de importaciones y desarrollo estabilizador.
Prácticamente todo el Siglo XX Postrevolucionario vivimos en una economía mixta donde el control del Estado consentía a una buena parte del sector empresarial, se apoyaba para el control político en el corporativismo y se amamantaba de una gallina que producía huevos de oro de color negro petróleo.
Con los años, la corrupción que estos modelos económicos conllevan en sí mismos se sumó a la corrupción de una clase política –la del PRI- que se enriqueció hasta la locura y vivió durante siete décadas la orgía de una dictadura perfecta (Mario Vargas Llosa dixit).
A fines del siglo XX y principios del XXI los mexicanos descubrimos que las remesas de connacionales en Estados Unidos producen más que PEMEX y que el turismo casi iguala a los ingresos petroleros en una época de precios derrumbados a nivel mundial.
La infraestructura de esa empresa entró casi en colapso y nuestra clase política y empresarial descubrió que las gallinas no tienen chichis ni ponen huevos de oro y menos de color negro.
El gasolinazo, entonces, es producto de la orgía de ese sector privilegiado de nuestra sociedad que tiene números y apellidos y de quienes se los hemos permitido.
Las autoridades -sólo habla José Antonio Meade, casi sepultando sus aspiraciones para el 2018- mencionan que el dinero ahorrado por la eliminación del subsidio se traducirá en beneficios sociales para los mexicanos.
¿Cómo creerles si han mentido a lo de la historia?

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Cito:

“UN MILLÓN DE MEXICANOS CONCENTRA 43% DE LA RIQUEZA: OXFAM
Alrededor de un millón de mexicanos concentra 43% de la riqueza del país, de acuerdo con un reporte de Oxfam México.
“México está dentro del 25% de los países con mayores niveles de desigualdad en el mundo y es uno de los países más desiguales de la OCDE. Por tanto, el tema de la desigualdad extrema se debe poner en la agenda del debate nacional”, dijo el autor de la investigación, Gerardo Esquivel.
El reporte destaca que mientras la riqueza de cuatro de los hombres más ricos del país (Carlos Slim, Germán Larrea, Alberto Baillères y Ricardo Salinas Pliego) representa el 9% del PIB, el 45% de la población permanece en la pobreza.
“Los cuatro han hecho sus fortunas a partir de sectores privados, concesionados y/o regulados por el sector público. Estas élites han capturado al Estado mexicano, sea por falta de regulación o por un exceso de privilegios fiscales”, se lee en el informe.
Agrega que los cuatro empresarios podrían haber contratado hasta tres millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza.
“Vemos con preocupación la excesiva influencia de los poderes económicos privados en la política pública, y es alarmante observar la interferencia que esto implica para el ejercicio de los derechos ciudadanos”, advirtió por su parte la directora de la organización Consuelo López-Zuriaga.”
(CNNExpansión) http://expansion.mx/…/un-millon-de-mexicanos-conentran-43-d…

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Sin palabras…