Hermanos de rubí trabajaron 3 años para pagar su ‘aclamada fiesta’

Rubí nació en México, pero tiene ya la ciudadanía estadounidense

10 diciembre 2016
13:12 hrs
Vanguardia

San Luis potosí.- Los dos hermanos de Rubí trabajaron duro los últimos tres años para la fiesta de los XV. La familia Ibarra García pasó del “Sueño Americano a la fama mundial”. Los hijos son chicanos, paisanos. Mexicanos nacidos en Estados Unidos, pero que regresan a su tierra.

Mientras Rubí y sus padres atendían a los medios de comunicación en la Ciudad de México, Giovanni, de 20 años, y Alen, de 18, seguían con los preparativos de la fiesta de su hermana menor… “es su sueño”, dice Alen.

“Yo trabajo en Washington… tengo tres años ahorrando para ayudar en la fiesta de mi hermana; es que es su sueño y por lo mismo toda la familia apoyamos para cumplirlo”, confiesa quien dice ser Alen en la entrada a su casa, a un costado de la carretera que lleva a La Joya, comunidad del municipio de Villa de Guadalupe, San Luis Potosí, hoy en el mapa universal debido a los XV de Rubí.

“Nosotros somos de allá, vaya tenemos papeles, somos ciudadanos (americanos) mis hermanos y yo. Mi hermano y yo trabajamos allá. Mire, esta es una foto de donde yo estoy, ahí trabajo”, dice mientras en su celular muestra una foto panorámica de Washington.

-¿En qué trabajas allá?-, se le insiste.

“Pues así, de varias cosas. Nos vamos (él y Giovanni) un tiempo luego venimos. Nomás que ahorita tuvimos que adelantar la venida porque esto se salió de control, la invitación a la fiesta y todo eso, pero nosotros trabajamos allá y por eso había estado ahorrado estos años para cooperar en la fiesta de mi hermana”.

“No es que uno diga mentiras, pero pues somos jóvenes y podemos decir cosas que no son correctas… luego llegan unos que ni dicen que son reporteros y andan grabando.

“Mire: somos gente humilde, honrada. Somos gente de trabajo y lo único que queríamos es la fiesta de mi hermana. Usted puede ver cómo vivimos, dinero no tenemos, hemos ahorrado con lo que trabajamos allá (EU)”.

Enterado desde el principio que somos reporteros, cuenta que él, su hermano y sus primos se quedaron con las ganas de ser los chambelanes en los XV, pues con todo el alboroto ni ensayar pudieron y por lo mismo la familia decidió contratar un ballet profesional. Al menos esa era la intención hasta antes de que sus padres se fueran a la Ciudad de México.

Horas después, en la misma entrada a la casa, un joven se identifica como Giovanni y explica que sus padres y sus hermanas llegarían por la noche… o hasta el día siguiente… o quién sabe, porque las televisoras no han dejados de invitarlos a los programas.

xvanos

En muchas zonas del municipio no hay cobertura telefónica, ni celular ni internet. La Joya, donde vive Rubí no tiene agua corriente; no hay calles pavimentadas. Tienen suerte, pues a diferencia de muchas comunidades rurales de México aquí no temen al crimen organizado.

Lo cierto es que la invitación de Crescencio para los XV de su hija Rubí rompió la agenda nacional y luego ha marcado el ritmo informativo al que se han subido gobernadores, senadores, diputados y alcaldes; famosos del espectáculo y millones de cibernautas en el mundo.

Hasta ahora 1.3 millones de personas se han apuntado para asistir a la fiesta. Si sólo una mínima parte de ellos en realidad viaja a La Joya representaría un gran problema de logística, seguridad y salud que pudiera convertir el evento en algo muy alejado de la festividad.

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