Inauguran Mujer de Fuego. Vida y obra de Rocío Sagaón

La belleza singular de una jovencísima Rocío Sagaón destacan en las fotografías de “La danza como destino”

Foto: Ana Martina Ortiz León
15 septiembre 2016 || 17:16 || Ana Martina Ortiz León
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Xalapa, Ver.- Dividida en seis ejes Mujer de Fuego. Vida y obra de Rocío Sagaón muestra en la Pinacoteca Diego Rivera las distintas facetas de esta apasionada artista –que en realidad se llamaba Rosa María López Bocanegra– a un año de su fallecimiento: bailarina, coreógrafa, actriz, pintora, grabadora y ceramista.

La belleza singular de una jovencísima Rocío Sagaón destacan en las fotografías de “La danza como destino”, en que se muestran las diferentes coreografías en que participó –casi siempre en el rol protagónico–, siendo una de las más importantes la de “Zapata”, creada por ella misma y Guillermo Arriaga, estrenada el 10 de agosto de 1953 en el National Studio de Bucarest, Rumania, dentro del Festival Mundial de la Juventud.

Tres años antes de esa memorable coreografía, en 1950 Miguel Covarrubias, entonces jefe del Departamento de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes, conoce a Rocío que era bailarina en la Academia de la Danza Mexicana, a la cual ingresó en 1948. La admiración y la atracción mutuas se concretan cuando se casan en 1955. “El ‘Chamaco’ Covarrubias” es el segundo eje, el cual se cierra en 1957 con la muerte de Covarrubias y con quien formó “una pareja dinámica, alegre y explosiva”.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León

“Junto a Pedro Infante” se llama el tercer eje, pues con el cantante y actor protagonizarán Las Islas Marías en 1950 bajo la dirección de Emilio “El Indio” Fernández y que marcará el inicio de su carrera en la pantalla grande. Su momento cumbre será en 1965 cuando reciba el premio a la mejor actuación femenina en el Primer Festival de Cine Experimental por En este pueblo no hay ladrones, que dirigiera Alberto Isaac.

El cuarto eje lo constituye su relación con el fotógrafo francés Georges Vinaver, con quien se casa y tiende tres hijos. La pintura y el campo van de la mano en la creación del rancho Dos Dos, cerca de la localidad Rancho Viejo, donde la pareja se establece y expanden sus horizontes.

“El grabado y la naturaleza imaginada” son resultado de “Su constante curiosidad y vorágine creativa”. Fernando Vilchis y Leticia Tarragó fueron sus maestros de grabado y animales coloridos y vistosos eran las imágenes que recreaba.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León

Georges Vinaver, Teresa Gómez y Elsa Naveda le enseñan en 1993, con la reactivación del taller “El Tomate”, los secretos de una nueva técnica que conjugan “Fuego, agua y tierra: la cerámica”, el sexto y último eje. Clan de Fuego, Animales Fantásticos y Las Malqueridas son algunas de las series que produjo y de las que algunas piezas se exhiben en la parte superior de la Pinacoteca Diego Rivera.

Noventa por ciento de la exposición pertenecen a una colección particular, la cual se complementa con fotografías de Nacho López, hermano de Rocío, y Sebastián Kunold en su etapa de bailarina; máscaras de cerámica de Georges Vinaver; pinturas del taller Baobab, un colectivo al que Rocío perteneció en la década de 1970; obra temprana de Francisco Toledo; grabados de Leticia Tarragó; y obras de los ceramistas Elsa Naveda, Teresa Gómez, Martín Vinaver y Gustavo Pérez.

Mujer de Fuego. Vida y obra de Rocío Sagaón permanecerá en exhibición hasta el 6 de noviembre en la Pinacoteca Diego Rivera, ubicada en la calle J. J. Herrera número 5, en el centro de Xalapa.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León
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