Joder a México

27 octubre 2016 || 12:04 ||
Compartir en redes

Por Mario Noriega Villanueva

Joder, término, palabra que el diccionario define como: practicar el coito, molestar, fastidiar, destrozar, arruinar, echar a perder. Cualquiera de estas acepciones, es común escucharlas en gente de nivel escolar muy bajo. Entre los carretilleros de los xocos de la capital del país y de todos los estados y ciudades de México, por ejemplo, es muy socorrida, pero que la utilice y exprese públicamente un representante popular de la nación, resulta inconcebible, cuanto inaceptable, siendo nuestro diccionario tan rico y diverso, con sinónimos menos agresivos, para decir lo mismo, pero bien dicho.

No nos sorprende sin embargo, que alguien que a juzgar por lo que se ve y es manifiesto, lo hace constantemente desde el primer significado, hasta el último porque si no jamás se hubiesen dado casos como la “casa blanca” ni menos lo de Veracruz. Para nada se recuerda la expresión digamos del patricio oaxaqueño licenciado Benito Pablo Juárez García, de que todo funcionario público debería vivir con la medianía de sus ingresos por servir a la comunidad. Es decir, ni robar, ni mucho menos ser ostentoso como por ejemplo, Javier Duarte de Ochoa, el fugitivo porque le anunciaron lo que sobrevendría y tuvo todo el tiempo del mundo para poner “pies en polvorosa”.

Aquellos anhelos de encaminar a México hacia el desarrollo, el progreso y el bienestar común, que en Presidentes de la República, senadores, diputados federales, gobernadores, diputados locales, alcaldes, síndicos, regidores y todo servidor público de aquella época, para los cuales esa frase, fue ley y la observaban, pero poco a poco la política, sus efectos y consecuencias, se fueron deteriorando al grado tal de pervertirse totalmente en el siglo pasado, al grado de que desde entonces, los distintos cargos de elección popular son disputados, peleados con todo y por todo, porque los ven como un “botín de piratas” y se van al asalto y hemos de seguir poniendo como ejemplo, el caso Veracruz, donde parece que no hubo funcionario, sus familiares y amigos, que no le metieran mano a los recursos de los veracruzanos, con tal ambición y saña que no dejaron ni un centavo y todavía encima, dejaron al estado en la ruina.

Posiblemente el señor Presidente ha de estar sangrando aún de la lengua del mordisco que se dio, con esa expresión, popular sí, pero como ya lo dijimos al inicio del comentario, utilizado preferentemente y con regularidad, como les demanda y exige su escasa cultura y conocimiento por gente de muy bajo nivel educativo. Sencillamente creemos que se le fue al primer mandatario de la nación, o quiso quedar bien se debe saber el momento y ante quiénes se dice, porque sí puede usarse pero no por un representante popular de ese nivel. Ya tuvimos suficiente y más, con el boquiflojo y bajo guanajuatense Vicente Fox Quesada, ¿no creen?