Justicia ‘a la carta’

14 febrero 2017
13:11 hrs
Negro Cruz

 

¡Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía, para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos!… Isaías 10:1-2

 

Un fenómeno pernicioso que está cobrando mucha fuerza es el enojo de la ciudadanía o el ‘mal humor social’ como lo definió el presidente Peña Nieto, basta caminar por la calle y platicar con la gente para confirmar que el malestar es real y que se combina con una profunda desesperanza, esos son los tiempos que estamos viviendo.

Esta circunstancia tiene su arranque en varios aspectos, la crisis económica que deriva en la falta de empleo, en los bajos salarios y en general, en una restringida liquidez que genera que no haya oportunidades de desarrollo.

Otro de los temas es el de la inseguridad, pareciera que estamos en una espiral sin fin y lo peor del caso, es que no percibimos que las autoridades de ninguno de los órdenes de gobierno pueda combatir con éxito el problema, estamos expuestos sin ningún tipo de distingos, incluso hasta los niños se han convertido en víctimas de los desalmados.

No obstante lo mencionado, hay un asunto en particular que irrita sobremanera a toda la sociedad y se llama impunidad.

Para donde volteemos nos enteramos de servidores públicos que están siendo investigados, en el mejor de los casos, por muchos tipos de delitos, algunos de los cuales pueden ser considerados crímenes de lesa humanidad.

El meollo del asunto radica en que las leyes encargadas de sancionar estas infames conductas parecen ser demasiado laxas, aun cuando los afectados por las tropelías puedan ser cientos de miles de ciudadanos.

Así las cosas, vemos como muchos de los señalados de haber incurrido en actos administrativos irregulares, se pasean campantes y con una risa cínica por los comederos de lujo, por los balnearios de moda e, incluso, suben a las redes sociales las fotos de sus viajes al extranjero o de su asistencia a los eventos deportivos más onerosos.

Algo no funciona en el sistema de justicia de nuestro país, no es posible que alguien que roba para dar de comer a sus hijos sea castigado con largas condenas y mientras, otros delincuentes de ‘cuello blanco’, gocen a plenitud del dinero mal habido.

Esta impunidad grotesca es un punto fundamental del origen de la desazón del pueblo, hago votos ante el Todopoderoso para que los gobernantes de México, en especial los de mi partido, sepan interpretar con certeza lo que nos dice Isaías 10:20:

“Acontecerá en aquel tiempo, que los que hayan quedado de Israel y los que hayan quedado de la casa de Jacob, nunca más se apoyarán en el que los hirió, sino que se apoyarán con verdad en Jehová, el Santo de Israel”.

El tiempo corre aprisa.