La culpa de matar a su hija hizo que se quitara la vida

Hace 11 años, Bertha Graciela, degolló con dos cuchillos a su pequeña, alterada por problemas de pareja

Foto: El Debate
11 septiembre 2016 || 10:08 || Agencias
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Saltillo, Coah.- Un 25 de mayo de 2005 Bertha Graciela Hernández Hernández asesinó atrozmente a su hija Brenda, en la colonia San Nicolás de los Berros, en el estado de Coahuila.

Bertha Graciela degolló con dos cuchillos a su pequeña, alterada por los problemas de pareja que sostenía con su esposo. El salvajismo con el que ocurrió el asesinato impactó a todo el estado de Coahuila.

EL BRUTAL CRIMEN

La pequeña Brendita sólo tenía 5 años  luchó, peleó y trató de impedir que su mamá la asesinara con dos cuchillos de cocina, pero sus intentos fallaron, su fuerza, tu tamaño, no pudieron vencer, murió apuñalada en el rústico piso de la humilde casa, un tejabán elaborado con láminas, cartones y madera.

Una de las hermanas atestiguó que “Siempre decía que se iba a matar arrojándose al tren, pero decía que lo haría con todo y niña”.

Para cuando las autoridades encontraron a la pequeña desangrándose y se llevaron a Bertha Graciela al ministerio público lo que afirmó la mujer fue: “No recuerdo nada, pero sí, yo la maté”

EL REMORDIMIENTO

Por el crimen la mujer pasó 11 años en prisión, pero hace una semanas recobró la libertad.

Desde que abandonó a la cárcel les decía frecuentemente a sus familiares que se suicidaría ya que no soportaba los remordimientos y la situación emocional que padecía, la misma advertencia se las hacía a sus hijos poco después de haber abandonado el Cereso femenil de Saltillo.

Cumplió lo dicho, frente a las vías del ferrocarril en los terrenos de la ampliación La Minita, se puso a esperar durante varios minutos hasta que apareció la locomotora 1504 de Ferromex.

Ahogada por el remordimiento, la exconvicta de 37 años, cuando miró el tren lo suficientemente cerca, sin pensarlo, se arrojó a las vías. Las ruedas del ferrocarril, destrozaron su cuerpo y la arrastraron por más de 100 metros, terminando así su infierno terrenal.

LUEGO DEL DECESO

Autoridades llegaron al sitio e iniciaron con las investigaciones correspondientes, mientras los cuerpos de auxilio hacían lo propio tan sólo para confirmar que la suicida ya no presentaba signos vitales.

Los familiares de la occisa arribaron para confirmar la noticia que les había llegado como rumor, estallando en llanto ante la mirada de los policías, que poco después los sometieron a interrogatorio.

Confirmaron que Bertha ya había anunciado que se mataría porque pero aunque estuvieron pendientes de sus acciones, bastó sólo un descuido para que la mujer cumpliera sus amenazas.

Con información de El Debate