La fuerza de la manita de una niña

13 abril 2016
9:30 hrs

Hoy no voy a hablar de los ambiciosos que se quieren apoderar de Veracruz, hablaré de la irresistible fuerza de la mano de una niña de un año y 5 meses; cuando después de 40 años ya no trabajo, cuando ya no hay quien me mande pues mis dos padres han muerto; cuando estoy sentado escuchando música, leyendo el periódico o un libro, llega de pronto una niña con sus todavía inciertos pasos, me dice “umm”, me agarra de la mano y con la otra me señala para donde ella quiere que la lleve que es siempre para la calle o para el solar de la casa, siento su calorcito y su fuerza irresistible que me dice “no hay nada más importante que lo que yo quiero en tu vida” siento que tiene razón, dejo el sillón, periódico o libro y la sigo hacia donde apunta su dedo índice y ahí voy semiagachado para estar a su altura, me lleva como cuando un tráiler jala a un carro , me lleva como “totol del ala” pero, lo más importante es que voy feliz, me acuerdo lo que cuenta Armando Fuentes Aguirre “Catón” que le sucedía con su nieta Mariana que lo trataba como esclavo pero siempre la complacía pues no tenía modo de oponerse ante la fuerza infantil del amor concentrado en una niña.

Salgo a la calle cargando mi invaluable tesoro, los amigos que me miran y se ríen y dicen “así te ves bien…”, cuando quiere caminar soy su fiel falderillo, inclinado, cuidando que no valla a tropezar, al llegar a un desnivel, extiende su manita como diciendo “agárrame”, lo hago y pienso que pronto llegara el día en que ya no me pedirá ayuda, es más, también un día ya no la veré todos los días, mis días ya no serán igual de bellos, aunque pregunte ¿Dónde está Paulita?, “se fue con sus amigas…” me pondré triste pero sé que es la ley de la vida, le saldrán plumas y se echará a volar…

Llegará también el día en que ya no la volveré a mirar, a sentir sus manitas ni a recibir sus amorosos besos, tampoco veré sus sonrisas angelicales ni escuchare su incomparable risa, espero que Dios sea generoso y me dé el plazo mayor posible….

“Dejad que los niños vengan a mí porque de ellos será el reino de los cielos”, así dijo Jesucristo, igualmente “el que no sea como los niños no entrara al reino de mi padre”.

Tener hijos es un privilegio de la vida, una gloria que Dios nos da, pero, tener nietos es otra cosa, es algo divino, te llega cuando ya no tienes que salir hecho madre para el trabajo, ya no te preocupas porque debes la renta, porque tienes que pagar la letra del carro, ya no andas de “calenturiento” buscando el fuego que ahora aprecias en tu esposa transformado en serenidad y tranquilidad, cuando ya no tienes un jefe que te esté chingando la madre, por todo lo anterior y por otras cosas más, es que a los nietos se les quiere más, se les aprecia mejor y uno les entrega lo que no les pudimos dar a nuestros hijos.

Nunca me moleste cuando en el hospital me empezaron a decir: “abuelo, abuelo” enfermeras más cariñosas “abuelito”, era verdad y siempre digo que es un privilegio de la vida, a un compañero que tiene hijos profesionistas le preguntaba ¿ya tienes nietos? “no, no quieren casarse los cabrones”, diles que tú ya quieres ser abuelo, que tú pagas todo, dile a tu esposa que también ella los persuada, mientras no tengas nietos estarás jodido, no sabes de lo que te pierdes, después cuando lo volvía a ver me decía ¿Entonces que, Dávila, estoy jodido? Estas jodido. ¿Usted respetable lector como esta?