La gasolina robada y los asesinos justicieros: el Estado rebasado

6 Febrero 2017
19:50 hrs
Por José Luis Ortega Vidal

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El periódico digital Arena Pública –especializado en temas financieros- publicó en su edición del 30 de noviembre del 2016 lo siguiente:

PEMEX y CFE engordan los costos de la deuda pública para 2017

  • El incremento del costo financiero de la deuda pone en riesgo la promesa que realizó la secretaría de Hacienda de estabilizar la deuda en su versión más amplia a partir del año próximo 

“Las empresas productivas del Estado llevan su nombre de adorno.

La reforma energética transformó a Petróleos Mexicanos (PEMEX) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en empresas productivas del Estado, por lo menos legalmente, pero esa característica ha brillado por su ausencia.

Las empresas productivas tienen por mandato generar ganancias para entregarlas al Estado mexicano pero en los últimos años se han convertido en una carga financiera. En 2016 el gobierno federal asumió una parte de los pasivos laborales de ambas y en 2017 tendrá que gastar más para financiar su deuda.” 

En un cuadro comparativo del referido medio de comunicación, con relación al costo financiero de la deuda de PEMEX y CFE se establece bajo el título:

Costo financiero de la deuda y otras erogaciones

PEMEX y CFE 

Presupuesto 2016: 84  mil 443 millones, 689 mil, 173 pesos.

Presupuesto de Hacienda 2017: 118 mil, 346 millones, 017 mil, 007 pesos.

Presupuesto 2017: 120 mil, 394 millones, 917 mil, 007 pesos 

Diferencia del costo financiero de la deuda y otras erogaciones de PEMEX y CFE en el período 2016-2017: 42.5 %

Diferencia del costo financiero de la deuda y otras erogaciones de parte de Hacienda con respecto a PEMEX y CFE en el período 2016-2017: 1.7 % 

http://arenapublica.com/articulo/2016/11/30/5289 

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La información del argumento 1 se refiere al servicio de la deuda de PEMEX y CFE juntos.

Es decir, los datos ventilan sólo lo que se paga y pagará por concepto de intereses a los deudores de las empresas productivas del Estado.

El diario Excélsior, publicó el mismo 30 de noviembre del 2016 que la deuda de PEMEX, solito, asciende en su totalidad a un billón 797 mil 800 millones de pesos.

“Al cierre del primer semestre de 2016, el saldo de la deuda consolidada de Pemex fue de 1,797.8 miles de millones de pesos (un billón 797 mil 800 millones de pesos), mientras que el costo financiero para el primer semestre de 2016 fue de 40.8 mil millones de pesos.”

“Para el cierre de 2016 el saldo de la deuda se estima en 1,714.9 miles de millones de pesos (un billón 714 mil 900 millones de pesos) con un costo financiero de 69 mil millones de pesos, lo que resultaría en 4.02% del saldo total de la deuda representando un indicador de costo promedio anual esperado del financiamiento en el 2016”, detalló la empresa en el reporte a los legisladores.” 

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/11/30/1131275

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Para tener una idea sobre el impacto de estos números macroeconómicos en el bolsillo ciudadano, recordemos que el presupuesto anual del estado de Veracruz asignado por la Secretaría de Hacienda para el año 2017 es por el orden de los: 101 mil 998 millones, 714 mil 76 pesos.

A esta cantidad, al gobernador Miguel Angel Yunes Linares le fue aprobado por la Legislatura añadir hasta 6 mil 600 millones de pesos por medio de créditos a corto plazo.

Hablaríamos, al final, de un presupuesto anual del gobierno estatal por el orden de los 108 mil millones 500 mil pesos; centavos más, centavos menos.

Sólo el servicio de la deuda de PEMEX y CFE juntos supera con mucho esta cantidad asignada al estado que representa la quinta economía más importante del país; no obstante ser un estado petrolero y enfrentar la disminución del precio internacional de dicho producto.

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El rubro de la deuda veracruzana es tema aparte y –como sabemos- representa una tragedia escrita durante los últimos doce años e incluye la fuga del peor gobernador en la historia de México: Javier Duarte.

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Durante los últimos 8 años, los llamados “chupaductos” han robado a PEMEX 50 mil barriles diarios de combustibles; lo que se traduce en pérdidas por 160 mil millones de pesos; es decir más del 100 % del servicio anual de la deuda de la petrolera y la CFE juntos.

O casi el 10 % de la deuda total de PEMEX.

O el equivalente al 150 % del presupuesto anual del estado de Veracruz.

http://eleconomista.com.mx/industrias/2017/02/03/chupaductos-roban-160000-millones

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En el Claroscuros subtitulado: Veracruz: la muerte sin fin y el estado de derecho…del crimen organizado, hice referencia al asesinato de un hombre, la tarde del pasado domingo 5 de febrero frente a un cuartel de fuerzas armadas federales en Acayucan, Veracruz.

La víctima ya fue identificada como Abel Hernández Cruz, de 40 años de edad. Al momento de ser asesinado viajaba en una camioneta Nitro con placas YGT4687, junto a su pareja y un hijo que resultaron heridos pero sobrevivieron.

Extraoficialmente, se vincula a Hernández Cruz como alguien dedicado al oficio de “huachicolero”. Tal término define a una persona que viola la Ley pues vende combustible robado a PEMEX.

Sus proveedores son los llamados “chupaductos”, es decir personas dedicadas a otro oficio consistente en ubicar instalaciones subterráneas de la empresa productiva del estado y “ordeñarlas” con el uso de maquinaria, transporte, herramientas y técnicos especializados que garantizan el éxito del trabajo y evitan las explosiones mortales que éste puede generar.

Hablo de toda una red de delincuentes que incluye desde luego a trabajadores petroleros e incluso a funcionarios de alto nivel quienes cuentan con mapas de ductos y están capacitados para su operación o –en este caso- su saqueo-. Parte de esta red incluye a los “huachicoleros” que venden diésel o gasolina robados al menudeo pero también a gasolineras que se surten al mayoreo y que –hasta el momento- son suministradas por un sistema de transporte bajo control del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana que dirige el senador Carlos Romero Deschamps.

Tras el asesinato de Abel Hernández Cruz, elementos de la Secretaría de Marina dispararon al comando que osó asesinar frente a su cuartel. Los mafiosos viajaban a bordo de una camioneta Tacoma, color blanco y sin placas, en la cual escaparon bajo la persecución de los marinos.

Baleados, los delincuentes debieron abandonar la camioneta cuadras adelante junto con uno de sus cómplices muerto por las balas de la SEMAR: Acto seguido se apoderaron del taxi número 651 de Acayucan y escaparon con rumbo a Sayula, donde se perdieron.

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En el Claroscuros Veracruz: la muerte sin fin y el estado de derecho…del crimen organizado, aludí a una visión político/sociológica sobre estos hechos. Creo que el periodista está obligado a prepararse para observar su entorno y rebasar la simple narración de un hecho determinado con elementos de análisis que le proporcionan las ciencias sociales.

La existencia de una red delincuencial que opera como una empresa bajo sus propias normas marginales a la Ley pero eficientes desde el punto de vista económico, requiere  hipótesis sociológicas para su comprensión.

Hablamos de un Poder Político paralelo; de un Poder Económico paralelo; ambos ajenos al orden jurídico pero ambos eficientes frente a un Estado rebasado.

*Esta es opinión personal del columnista