La percepción de ignorancia

14 febrero 2017
12:12 hrs
Filiberto Vargas Rodríguez

 

Prefacio.

Miguel Ángel Yunes Linares dice que los alcaldes mienten, que él no les debe nada. Se queja de que el delegado de Gobernación, Ángel Isaac Ochoa, se haya reunido en Coscomatepec con 47 alcaldes del PRI, quienes denuncian la falta de pago por parte de la administración estatal. *** Ya en este mismo espacio se explicó que la deuda del gobierno de Veracruz incluye los pasivos heredados por la administración de Javier Duarte y que por cada día que pospone su liquidación Yunes Linares, tendrá un reclamo, justo, por parte de los alcaldes. *** Hoy Américo Zúñiga se suma a los presidentes municipales que le pasan factura al gobernador. El alcalde de Xalapa calcula que tan sólo a su Tesorería le deben cerca de 260 millones de pesos. *** Lo que hoy se sabe es que hay un rezago desde agosto del año pasado en el tema de FISM (el Fondo para la Infraestructura Social Municipal) pero también se deben recursos de la bursatilización, que debieron haber ingresado a las arcas municipales entre diciembre y enero. *** Sí les debe el gobierno de Veracruz a los municipios, quien diga lo contrario, miente.

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Viene del latín Perceptio. Se identifica como la “acción y efecto de percibir”. También como la “sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos”. Finalmente, también se relaciona con conceptos como “conocimiento” o “idea”.

Así plasma el diccionario de la Real Academia Española la definición de “Percepción”.

No, señor gobernador, no somos tan ignorantes como usted supone.

Conocemos los estudios que se realizan a nivel nacional en materia de seguridad. Tenemos claro que la ENVIPE es la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (no la “encuesta nacional en vivienda sobre percepción en materia de seguridad” como algún ignorante le informó a usted).

Sabemos, por ejemplo, que en el 2015, en Veracruz la percepción de seguridad de la ciudadanía disminuyó respecto a lo observado en 2011. Hace menos de dos años apenas el 17.6% de los entrevistados dijeron sentirse seguros, cuando cuatro años antes sumaban el 31%.

Sin embargo, esta misma entidad mostró un repunte entre los ciudadanos que dijeron sentir “mucha confianza” en la policía estatal. En 2011 fue el 9.6%, mientras que en 2015 la cifra subió al 14.5%.

Sabemos distinguir, además, los llamados “datos duros”, las cifras que posee el Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Esos estudios nos muestran que en 2013 el número de fallecimientos como producto de actividades delictivas en Veracruz fue de 20 mil 246, cifra que disminuyó un año después, en 2014, cuando registraron 17 mil 208 decesos.

La tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes en Veracruz, en el año 2015 disminuyó con respecto a lo observado en 2011, pues pasó de 11.42 a 7.02.

Ahí están las dos mediciones a las que usted hace alusión.

Cuando usted pretende minimizar la gravedad de los hechos de violencia que se registran en estos momentos en Veracruz, aduciendo que obedecen a una “percepción” de la ciudadanía, nos remite al discurso de su antecesor, Javier Duarte de Ochoa, quien en octubre de 2015, durante la celebración del “Día Internacional de la Mujer Rural”, aseguró que no era cierto que hubiera mayor inseguridad en la entidad, sino que había “mayor información de lo que ocurre en los rincones del territorio estatal, gracias a las redes sociales”.

¿Quiere usted saber más sobre percepción, señor Gobernador?

Bien. Déjeme decirle que un alto porcentaje de los veracruzanos, principalmente los que votaron por usted el año pasado, perciben que los agarró de tontos (lo dicen de otra forma, algo más cruda, son jarochos). Que les prometió abatir la inseguridad y no sólo no lo ha hecho, sino que incluso ésta ha aumentado.

Usted dirá que eso no es cierto, que las cifras que usted tiene dicen lo contrario.

Tal vez, lo que yo le digo es lo que perciben los veracruzanos.

Y lo que percibimos muchos periodistas es que usted sigue siendo el mismo político intolerante que ocupó la Secretaría de Gobierno allá en la primera mitad de la década de los 90.

Que desde su arrogancia, desde su estulticia, descalifica a todo aquel que opine de forma diferente a usted. Observándolo a distancia, con seguridad usted opina lo mismo que el hoy Presidente de Estados Unidos, Donald Trump: “La prensa es increíblemente deshonesta. La prensa es un problema real en este país”.

Y eso, señor Gobernador, es altamente peligroso. Nos puede llevar a escenarios que se dieron en la administración anterior a la suya, en la que fallecieron muchos comunicadores. Algunos de ellos tenían posturas contrarias al gobernante en turno.

Ojalá esto sólo sea un problema de percepciones.

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Lo dice un especialista en la materia, aunque la verdad no era necesario llegar a esas alturas para entenderlo. Rafael Arias Hernández, Investigador del IIESES y maestro de la Facultad de Economía de la UV, asegura que la reestructuración de la deuda pública de Veracruz aumentaría en forma considerable su costo, pues la tendencia de las tasas de interés interbancarias va en ascenso. “El Banco de México está incrementando las tasas de interés, por lo tanto la expectativa es que la deuda se encarezca. Si se reestructura se haría a un costo mayor”, dijo. Pero en el gobierno dicen que no. Vaya usted a creer. *** Sigue sin aparecer el responsable de la filtración de la fotografía de Arturo Bermúdez Zurita al momento de ser fichado. El gobernador Miguel Ángel Yunes dijo haber dado órdenes al titular de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié, para que investigara y sancionara al autor. Este funcionario ya prometió que “de esta semana no pasa”, aunque hace algunos días anticipó que al responsable sólo le toca una sanción administrativa. O sea, que le va a salir barato. Luego porqué sospecha la gente que dicha filtración pudo ser ordenada desde los más altos niveles del gobierno estatal. *** Son tres elementos de la Secretaría de Marina y el delegado de la Comisión Nacional Forestal, desaparecidos en los días recientes. En la capital del país no confían mucho en la destreza de las autoridades estatales y han decidido buscarlos por su cuenta. Seguramente es producto de la mala policía heredada por la administración anterior. ¡Benditos pretextos!

 

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