Las mentiras y el uso indiscriminado de internet

7 diciembre 2016 || 21:59 ||
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Del Cajón del Director 

Por Julio Fentanes 

Las redes sociales y en general blogs y portales de internet que publican información falsa, incluso noticias que son mentira, empieza a cobrar facturas en la vida pública y en la vida íntima de la gente común, que nada tiene que ver con política, negocios o delincuencia.

Ya hemos visto que los tuitazos falsos generan alarmas y pánico, igual que las noticias publicadas en Facebook y recientemente en Whatsapp, el nuevo fenómeno.

Le sirvieron a Barack Obama para recaudar dinero y ganar la Presidencia de Estados Unidos dos veces, igual le sirvieron a Donald Trump, aunque con efectos diferentes.

Andrés Manuel López Obrador las utiliza a su manera y en el PAN se volvieron por un tiempo expertos en mandar mensajitos.

Sin embargo, el efecto puede ser letal como ocurrió ayer en una pizería de Estados Unidos, donde llegó un hombre con un rifle de alto poder, tratando de investigar, según dijo él, si era cierto que ahí pedófilos hacían  negocios como parte de una red política vinculada con la excandidata Hillary Clinton.

Al final, más que beneficiar las redes a Trump, dañaron y le costaron la Presidencia a Hillary.

Hoy existen sitios de internet que sólo se dedican a fabricar noticias que desde luego son falsas, sin embargo, en muchos casos, más de lo que imaginamos, tienen difusión e impacto; hay gente de buena fe que si cree lo que lee.

Para muchos de estos sitios de internet, sólo significa negocio, porque son muy vistas y hay anunciantes que más allá de la moral y la ética se anuncian ahí.

Obvio que a los que las fabrican y las difunden tampoco les interesa la ética ni la moralidad, sino hacer negocio.

En otros casos, más allá de ser negocio, son utilizadas con fines políticos o comerciales para difamar, crear falsas expectativas y difundir rumores con fines destructivos y muy concretos para quienes lo hacen.

Esto aplica en Twitter y Facebook y las otras redes menos vistas.

El asunto ya se está volviendo grave y delicado, al grado que los dueños de esas dos gigantes redes, además de Google están buscando la manera de implementar filtros que impidan difundir cosas falsas y tendenciosas sea el interés que sea.

Y es que esto que en algunos países al difundir rumores falsos que crean pánico, ya es considerado un delito, es causante de accidentes y tragedias.

En México ya lo hemos visto, ejemplo son padres de menores de edad que corren al kínder o la primaria a buscar a sus hijos con todo lo que ello implica, infringiendo leyes de tránsito y provocando choques, porque alguien dijo que había una balacera en “tal o cual” lugar.

Esperemos que los dueños de los más importantes sitios en la web encuentren los filtros necesarios para parar esto, porque de otra manera no se ve que a políticos, empresarios y delincuentes les interese detenerse en algo que les da buenos frutos.

La internet se ha convertido en el sitio ideal para delinquir, es posible encontrar todo y de todo, desde comprar un CD o libro, hasta proveedores de armas químicas, rifles de asalto, aviones, niños y niñas a la venta, órganos, droga, pedófilos seduciendo menores, violadores buscando víctimas, o cualquier cosa por rara que sea, alguien en la web lo podrá ofrecer.

En los tiempos políticos es el sitio ideal para lanzar campañas de lodo y destrucción, no de propuestas.

La web nació como una forma de intercambio de información de investigación, evolucionó transformando la vida cotidiana y ha crecido de forma silvestre y salvaje, sin límites, frenos ni reglas.

Puede ser ya un buen tiempo de ponerle orden, no de limitarla pero si de ordenarla, se que hay mucha gente que se oculta en la clandestinidad para delinquir cualquiera que sea la forma en que lo haga, eso es lo que hay que frenar, delincuentes, empresarios y políticos sin escrúpulos que como en el caso veracruzano de Javier Duarte y su banda, ya vimos que el único camino al que llevan es al caos como en el que se encuentra la entidad.