Llegó Yunes, fallaron los pronósticos

30 Noviembre 2016
21:06 hrs

La insoslayable brevedad

Por Javier Roldán Dávila

En ocasiones las profecías se convierten en epitafios

Hay dos momentos que nos sirven para ilustrar este comentario.

Uno protagonizado por Fidel Herrera Beltrán, quien afirmaba: “mientras yo viva ningún Yunes será gobernador”.

El otro corresponde a Javier Duarte,  cuando en un desayuno en marzo de 2015 expresó: “soy un demócrata, creo en la alternancia…pero que le pase a otro pendejo, jajaja”

Obviamente, maestro y alumno se referían a lo mismo: Miguel Ángel Yunes Linares no sería gobernador de Veracruz.

Lo que puede ser considerado como bravuconadas, en realidad muestran el perfil sicológico de dos personajes que de entrada, sienten un profundo desprecio por la democracia, en ese sentido, consideran tener el poder de estar por encima de la voluntad ciudadana.

Pero no somos ingenuos, el origen de estas pretensiones se dan en el marco de la vulnerabilidad de nuestro sistema electoral. INES, TRIFES y demás órganos jurisdiccionales, son susceptibles de ser corrompidos y/o manipulados, por el poder cuasi absoluto que desarrollaron los gobernadores-virreyes a últimos tiempos.

Por lo pronto, los votantes de Veracruz le dieron una patada por el trasero a las sentencias de estos falsos profetas, lo que no obsta para que las instituciones electorales sigan en un permanente blindaje, que de una vez por todas nos ubique como un país con una sólida cultura democrática.

Esperemos que el flamante aprenda la lección motu proprio…sino los rumberos y jarochos

se encargarán.