Los XV años de Rubí un día de ‘ensueño’ que se salió de control

Abrumada nerviosa y por algunos momentos cómoda, la quinceañera más famosa de México y su familia vivieron la que sería su noche de “ensueño” entre el asedio

Foto: web
27 diciembre 2016 || 11:00 || Agencia NTX
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San Luis Potosí.- Abrumada nerviosa y por algunos momentos cómoda, la quinceañera más famosa de México, Rubí Ibarra García y su familia, vivieron la que sería su noche de “ensueño” entre el asedio y con el saldo de un muerto, un lesionado y la asistencia de más de 10 mil personas.

Eran las 9:30 horas del lunes cuando Rubí y su madre se encontraban en su casa en la comunidad de La Joya alistándose para la gran celebración de XV años que tomó fama mundial gracias al poder comunicativo de las redes sociales.

Nerviosa y seria, Rubí no sonrío en ningún momento mientras Alfonso Whaithsman, maquillista de la primera dama Angélica Rivera, le colocaba sombras cafés en los ojos y batallaba para quitarle sus aretes de perlas rosas.

Mientras tanto, el papá de la joven, Don Crescencio Ibarra, notoriamente nervioso, bromeaba con familiares e invitados que se encontraban en el interior de la casa.

El caos comenzó momentos antes de que Rubí, ataviada con un vestido rosa con bordados mexicanos, y sus padres salieran de la casa para dirigirse al predio localizado enfrente de su propiedad.

Con el pretexto de dejar pasar a una camioneta tipo Pick-up en donde Rubí se subiría para llegar a su misa, familiares colocaron otra camioneta blanca tipo Van, en la entrada de la propiedad, tapando así la visibilidad de curiosos y medios de comunicación que, al ver esto, no dudaron en abrir la reja de la casa y meterse.

Rubí, asustada, fue introducida rápidamente a la pick-up por sus familiares, quienes no dejaron de protegerla a ella y a sus padres durante todo el evento.

Con la asistencia de 300 personas a la misa y debido al alboroto que se provocó cuando la joven bajó del vehículo, la familia lució molesta y asediada por los medios de comunicación quienes los rodearon durante toda la ceremonia.

Al finalizar el rito católico, tanto la familia como los invitados, que ya para entonces ascendían a más de mil personas, procedieron con el banquete, patrocinado por una marca de moles, la cual preparó enchiladas de mole, arroz, frijoles y carne, los cuales fueron acompañados por refrescos y cervezas.

Alrededor de las 16:00 horas los invitados comenzaron a trasladarse a el llano en donde sería el baile, ubicado en la comunidad de Laguna Seca, en el municipio de Charcas, donde se implementó un dispositivo de seguridad encabezado por la Policía Federal.

Un trayecto que comúnmente se hace en 20 minutos de La Joya a esta comunidad, se prolongó hasta por 2.30 horas debido a la gran afluencia de vehículos que se dirigían a presenciar la carrera de caballos conocida como la “chiva” de 10 mil pesos y a disfrutar de la música de al menos nueve bandas que se encargaron de amenizar el baile.

No obstante, la que debería de haber sido la noche de “ensueño” para la joven Rubí, se convirtió en el escenario de una tragedia cuando durante la carrera de caballos, dos personas fueron embestidas por un equino, donde una de ellas murió en el hospital, según informó Protección Civil estatal.

A pesar de que lo sucedido obligó a autoridades de Protección Civil cancelar las otras dos carreras que se tenían programadas, la celebración continuó con los acordes y tamborazos de la Banda Jerez de Marco Flores quienes desde uno de los dos escenarios contagió al público con su ritmo.

Más calmada y alegre, la quinceañera Rubí que se encontraba en un templete reservado para la familia  se llevó una sorpresa cuando un político de Nayarit le obsequió un automóvil en el cual se leía “para que vayas a la escuela en él”.

Sin mayores incidentes, llegó el momento tan esperado de cualquier celebración de XV años, el vals. Con un vestido en tonos rojos y dorados, Rubí acompañada de sus chambelanes deleitó al público que la entonces ya ascendía a más de 10 mil personas con su vals moderno creado por el coreógrafo Alexis Peña.

Sin duda, el momento más emotivo fue cuando Rubí bailó el tradicional vals de las 15 rosas con su papá quien no dejó de sonreír mientras veía a su hija.

Posteriormente la fiesta de XV años del momento, siguió su ánimo de celebración con la presentación de Los Cachorros de Juan Villareal, Los innegables, entre otras agrupaciones hasta altas horas de la madrugada del martes.