Muere el escritor y crítico argentino Ricardo Piglia

Piglia organizó y editó sus textos pendientes o inacabados, especialmente los Diarios, firmados por su alter ego, Emilio Renzi, protagonista de muchos de sus cuentos y novelas

Foto Web
6 Enero 2017
22:27 hrs
Ana Martina Ortiz León

Buenos Aires, Argentina.- Con tres años de luchar contra una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) fallece el escritor y crítico Ricardo Piglia en Argentina, su país natal, reportan medios digitales de ese país sudamericano y otros de carácter internacional.

Rodeado en la “calidez” de sus amigos apenas el 24 de noviembre pasado Piglia cumplió 75 años de edad y los últimos galardones que obtuvo fueron: Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas (2013) y Premio Formentor de las Letras, en septiembre de 2015.

Para considerársele uno de los mejores exponentes de la nueva época narrativa argentina este autor sólo escribió cinco novelas: Respiración artificial (1980), La ciudad ausente (1992), Plata quemada (1997), Blanco nocturno (2010) y El camino de ida (2013).

Algunos de sus ensayos son: Crítica y ficción (1986), Formas breves (1999) y El último lector (1999).

Cabe mencionar que en diciembre de 2016, durante la conferencia que ofreció sobre historia de la literatura gay en la Primera Jornada Diversa realizada en la biblioteca Carlos Fuentes, el crítico Ernesto Reséndiz Oikión mencionó que aunque Piglia es un autor heterosexual su novela Plata quemada corresponde a este tipo de literatura porque “cuenta, narra y representa experiencias, deseos, ilusiones, fantasías y miedos de mujeres y hombres homosexuales”.

Al ser poco relevante la preferencia sexual de los autores, porque “lo que interesa es qué se está representando y cómo se está representando”, Ernesto Reséndiz mencionó que Plata quemada fue llevada al cine. También figura en el número 47 de la lista seleccionada en 2007 por 81 escritores y críticos latinoamericanos y españoles de los mejores 100 libros en lengua castellana de los últimos 25 años.

Tras saber en 2013 que padecía ELA, un mal que afecta a la movilidad pero no a las facultades mentales y que provocó que en sus últimos tiempos necesitase de apoyo básico para leer y trabajar, Ricardo Piglia reconocía que la literatura le permitía “seguir vivo” y que le había “hecho descubrir la experiencia de la injusticia absoluta. ¿Por qué a mí?, se pregunta uno, y cualquier respuesta es ridícula. La injusticia en estado puro nos hace rebelarnos y persistir en la lucha”.

A raíz de este diagnóstico, Piglia organizó y editó sus textos pendientes o inacabados, especialmente los Diarios, firmados por su alter ego, Emilio Renzi, protagonista de muchos de sus cuentos y novelas. Éstos los reunió en tres volúmenes, dos de ellos ya publicados:  Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación y Los diarios de Emilio Renzi. Los años felices.