No baja demanda de pirotecnia, en Tuxpan

A pesar de los incidentes ocurridos en otras partes, la población los sigue comprando

Foto Ilustrativa
28 diciembre 2016
17:05 hrs
Ana Tavera

Tuxpan, Ver.- A pesar de los riesgos que implica el uso y manejo de la pirotecnia y luego del accidente ocurrido por estos artículos en Tultepec, Estado de México; ciudadanía tuxpeña continúa comprando desde chispitas, luces de bengala hasta palomas de mayor intensidad, por lo que la demanda de estos no ha bajado en esta temporada.

Comerciantes ubicados en la zona centro de la ciudad señalaron que la venta de la pirotecnia se ha mantenido por arriba del 50 por ciento comparado al registro del año anterior, y esperan que previo al 31 de diciembre, se tengan días de mayor consumo, por lo que la comercialización de estos podría mantenerse hasta concluir esta temporada decembrina.

A pesar de que las autoridades, señalaron que solo hay un punto de venta autorizado, se han permitido algunos puntos de ventas en la vía pública de la zona centro, los cuales han sido regulados de manera inmediata, con la finalidad que la venta clandestina de estas vaya a la baja.

Pero ahora en internet, a través de las redes sociales se ha comenzado a comercializar esos productos, los cuales no pueden ser regulados por las autoridades pero hasta el momento, no han representado algún daño, ya que la venta de estos ha sido mínima pero se ha hecho notar.

Al mismo tiempo, mencionaron que los cohetes más vendidos son los cometas y las cebollitas, así como las tradicionales luces de bengala y chispitas, mismas que resultan más ofensivas para la población que hace uso de ellas.

Al mismo tiempo, señalaron que dedicarse a la venta de este materia, es un trabajo de alto riesgo, ya que se han suscitado accidentes, “se han incendiado algunos cohetes, debido a los químicos y la humedad de los mismos”.

Por lo anterior, recomendaron a los papás, se hagan responsables de los niños que acostumbran quemar cohetitos, que los quemen en partes abiertas, que no traigan ningún cohete en las bolsas de sus ropas y que sea bajo la supervisión de un adulto.