Pan de muerto, en boca de los mexicanos desde tiempos ancestrales

Los indígenas dedicaban en agosto a la celebración de los muertos, fecha que se recorrió a los últimos días de octubre y principios de noviembre

Foto: web
25 octubre 2016
17:43 hrs
Agencia NTX

México.- La celebración del Día de Muertos es parte fundamental de la vida de los mexicanos, una tradición que perdura y que nace desde antes de la llegada de los españoles a América.

En un comunicado, la agencia de publicidad McGarryBowen detalló que los indígenas dedicaban el mes de agosto a la celebración de los muertos, fecha que se recorrió a los últimos días de octubre y principios de noviembre.

La firma explicó que de acuerdo con la especialista en literatura moderna y salud, Marilú Acosta, el pan de muerto es parte fundamental de esta tradición y es un alimento que no falta en ningún altar de muertos.

Explicó que los religiosos europeos introdujeron este alimento de manera natural en representación de la eucaristía, con lo que el mito que explica el pan de muerto como representante de los sacrificios humanos que realizaban los indígenas, no está sustentado.

Acosta detalló que el pan de muerto tiene distintas variantes, existen en forma de calavera y de domo, con una bola a lo alto que asemeja el cráneo con cuatro huesos, los cuales pueden representar los cuatro elementos (tierra, fuego, aire, agua), o bien, los cuatro puntos cardinales, esenciales para el retorno de los muertos a casa.

A su vez, la especialista abundó que también existen panes de muerto en forma de animales, vegetales o seres fantásticos, cuyos ingredientes son harina, levadura, azúcar, sal, huevo, mantequilla, manteca vegetal y agua de azahar, olor que recuerda a los muertos.

Precisó que un altar de muertos está constituido por varios niveles y van desde los muy sencillos, con solo dos, hasta los más complejos de hasta siete, en éstos se colocan ofrendas para recibir a las ánimas que, según la tradición, vienen de visita al mundo de los vivos una vez al año, y el pan de muerto es uno de los elementos que no debe faltar.

Sin embargo, agregó que comer pan de muerto es una costumbre mexicana muy arraigada y su consumo es una manera de honrar y recordar a los ancestros, de integrarlos a la vida diaria.