Presidente de Filipinas confiesa haber asesinado; podría ser destituido

Rodrigo Duterte admite haber matado con sus propias manos a ‘drogadictos’ cuando era alcalde de Davao

Foto: web
15 diciembre 2016 || 10:59 || Agencias
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Filipinas.- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se arriesga a un proceso de destitución por decir en un discurso que mató a supuestos drogadictos cuando era alcalde de Davao (sur), advirtió ayer el senador Richard Gordon.

“Cuando dices algo como eso, te estás exponiendo, ¿verdad? Él lo dijo, así que legalmente puede enfrentarse a un proceso de destitución”, indicó Gordon, en referencia a las declaraciones que el mandatario hizo el lunes.

“En todo caso, estoy seguro de que (el presidente) sabrá defenderse”, agregó el senador, un político independiente, pero que ha apoyado varias medidas controvertidas de Duterte, como su esfuerzo por reimplantar la pena de muerte en Filipinas.

El pasado lunes, Duterte afirmó en un discurso pronunciado en el foro empresarial organizado en el palacio presidencial de Malacañang, en Manila, que había matado a drogadictos y traficantes de drogas mientras era alcalde de Davao, cargo que ejerció durante 22 años (1988-98, 2001-10 y 2013-16).

El jefe de Estado también justificó el lunes la violenta campaña contra las drogas que ha lanzado desde que empezó su mandato, el 30 de junio pasado, y añadió que sólo un tercio de las 5 mil 900 muertes que ha causado esta iniciativa fue en redadas policiales.

“En Davao, lo solía hacer yo personalmente (matar). Quería enseñar a los policías que si lo hago yo, ¿por qué no van a poder hacerlo ellos?”, manifestó el político de 71 años.
“Daba vueltas por Davao en mi moto (…) y patrullaba las calles. Realmente estaba buscando jaleo”, aseveró el dirigente.

No es la primera vez que el presidente filipino acapara la atención internacional con declaraciones como esta o como cuando amenazó con retirar a Filipinas de la ONU o cuando dijo que Dios le había hablado y le había ordenado que dejase de jurar.

Aunque las encuestas revelan un apoyo abrumador de los filipinos a su presidente, las críticas de sus colegas de la arena política crecen con sus comentarios y decisiones polémicas, como la de permitir el entierro del dictador Ferdinand Marcos en el Cementerio de los Héroes.

La senadora Leila de Lima dijo la semana pasada que Duterte se había puesto “al borde de un proceso de destitución” por decir que no permitirá que acaben en la cárcel los policías acusados por la Oficina Nacional de Investigación de Filipinas de asesinar al destacado narcotraficante Rolando Espinosa en su celda.