Primer atentado de 2017 en Turquía deja 39 muertos y 65 heridos

Un hombre disfrazado como Santa Claus entró disparando al centro nocturno, donde se encontraban entre 500 y 600 personas en la fiesta por la llegada del Año Nuevo

Foto: Excelsior
1 enero 2017
10:39 hrs
Agencia NTX

Estambul.- El saldo del ya conocido como primer atentado de 2017 en Turquía se ubicaba en 39 personas muertas y al menos 65 heridas, de las cuales cuatro se encuentran en condición grave, señalaron las autoridades locales.

Hasta las primeras horas de la mañana de este domingo se habían determinado que 16 de los muertos eran extranjeros, cinco ciudadanos turcos y se sigue laborando para determinar el origen de los 18 restantes, precisó el ministro turco del Interior, Süleyman Soylu.

De los ciudadanos turcos fallecidos uno era policía, agregó.

Testigos narraron que un hombre disfrazado como Santa Claus entró disparando al centro nocturno, donde se encontraban entre 500 y 600 personas en la fiesta por la llegada del Año Nuevo.

El Club Reina, en la ribera europea del Bósforo que cruza Estambul, es uno de los más selectos con asistencia de turistas y personas locales de altos ingresos. Su fiesta de Año Nuevo era ofrecida en 520 euros.

Algunos de los asistentes al percibir el ataque, sucedido a la 1:30 horas (22:30 GMT del sábado) alcanzaron a saltar al río Bosforo, de donde fueron rescatados por los servicios de emergencia.

Los hechos sucedieron a pesar de los 17 mil policías que solo en Estambul trataban de evitar ataques como los sucedidos en las recientes semanas, atribuidos al ala militar del Partido de los Trabajadores Kurdos y del Estado Islámico.

De acuerdo al reporte del Daily Sabah, algunos de los policías que cuidaron Estambul en el cambio de año estaban encubiertos con ropas de vendedores callejeros y trajes de San Claus.

Los 39 fallecidos hasta el momento abren el conteo de las víctimas por ataques en este país, mismo que el año recien terminado llegó a 180, aunque el Hurriyet Daily eleva la cifra a 275.

El mismo rotativo afirma que los servicios de inteligencia estadunidenses habían advertido a las autoridades locales que se preparaba un atentado, lo que llevó al refuerzo de las medidas de seguridad.