Llevan a cabo Primera Feria del Libro Agotado, Raro, Antiguo y de Uso en Xalapa

Hasta las tres y media de la tarde del viernes 30 de diciembre estará abierta al público

Foto: Noreste
29 diciembre 2016
13:00 hrs
Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver. Desde los 10 hasta los mil 300 pesos son los precios de los libros que coleccionistas o quienes estén en busca de rarezas bibliográficas pueden adquirir en la Primera Feria del Libro Agotado, Raro, Antiguo y de Uso que se realiza en el Centro Recreativo Xalapeño.

Con el propósito de constituirse en el corto plazo en un colectivo más de la sociedad civil y como primer paso nueve librerías desempolvaron y sacaron de estantes y bodegas aquellos ejemplares que han adquirido por diferentes vías y lugares: compras directas de lotes a editoriales, saldos de bodegas, bibliotecas particulares o hasta transacciones comerciales con personas que heredaron libros pero que no les interesa conservarlos.

“Jurídica y económicamente se considera libro agotado aquel que las empresas editoriales o imprentas que son dueñas de los derechos de autor ya dejaron de imprimir, ya no se comercializa, no está en las librerías, procede de bodegas y bibliotecas particulares y generalmente algunos se conservan en muy buen estado y parecen nuevos. Eruditos, historiadores y manuales de libros en español hablan de libros raros al referirse a manuscritos, incunables o textos difíciles de conseguir, término que después se amplió al de libros raros o curiosos”.

“Un rubro polémico, no muy claro, es el del libro antiguo, el cual a menudo se confunde con el de viejo, para distinguirlo los historiadores ya han fijado como fecha convencional todos los libros que hayan aparecido un poco más de mediados del siglo XIX. Los libros de uso son aquellos que literalmente tienen deterioro, marcas evidentes de que han sido utilizados y a veces están maltratados. El libro de ocasión es una denominación global genérica, por ejemplo en la década de 1940 los escritores consideraban librerías de viejo o de ocasión aquellas que vendían cualquier clase de libro ya sea antiguo o agotado”, comentó Eugenio Palomo Alvarado.

Además de estas categorías, el dueño de la librería El Jardín de Paula explicó que en la jerga estrictamente bibliográfica y dentro del libro antiguo se dice que una pieza es aquella “obra significativa por la importancia del contenido, del autor, de la rareza y hasta de la encuadernación o si incluyen grabados, fotografías y demás. Otro tipo de libro que no es antiguo es la edición facsimilar, el cual reproduce exactamente el formato, el tamaño, la tipografía, la letra y las ilustraciones de otro libro que sí es antiguo; estas ediciones se publican con el objetivo de satisfacer a los coleccionistas y tienen un tiraje limitado”.

Como cualquier mercado varios de los precios de estos libros son especulativos, aunque en Internet ya existen sitios, por ejemplo el llamado Iber Liber (Libro Iberoamericano), que ya indican en qué año y en cuánto se vendió tal libro la última vez, “eso permite no ser tan arbitrario a la hora de negociar y sirve para ubicar tanto a vendedor como a comprador, porque no es lo mismo vender un facsimilar que un libro antiguo”.

Esta manera de poner en circulación material que probablemente estuvo mucho tiempo guardado también tiene como propósito recuperar parte de la inversión inicial, tal y como lo hacen las grandes editoriales cuando tienen títulos

que no han podido vender totalmente y con la finalidad de evitar la trituración, algo muy común en España.

“Mauricio Achar, el fundador de la librería Gandhi, por ejemplo, compraba en Norteamérica lotes de libros inmensos que se venden por libra. En las toneladas que adquiría había libros de arte en excelente calidad y que así salían en 10 o 20 pesos, era una compra totalmente legal pero a gran escala para todas las librerías de la cadena. Después mucha gente le compraba para revender, por lo que ofrecía una política de descuentos sobre el precio comercial y que básicamente era de 10, 20 y hasta 30 por ciento de forma normal y de forma excepcional hasta de 50 por ciento”.

Hasta las tres y media de la tarde del viernes 30 de diciembre estará abierta al público la Primera Feria del Libro Agotado, Raro, Antiguo y de Uso, la cual espera Eugenio Palomo Alvarado que el próximo año se lleve a cabo una vez al mes en diferentes lugares de la ciudad como el Parque Juárez, el corredor Carlos Fuentes, los bajos del Palacio Municipal y el Paseo de los Lagos.