Reavivan construcción del periférico en la zona Córdoba hacia Orizaba

Foto: Noreste
20 septiembre 2016 || 11:44 || Emilio González
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Orizaba, Ver.- Revivan la construcción del periférico de Córdoba hacia Orizaba, un capricho del presidente de México Enrique Peña Nieto.

Obra inútil que costará al pueblo 5 mil millones de pesos, afectará áreas naturales protegidas y a campesinos de 11 municipios de la zona centro de Veracruz.

Protestan porque ofrecen una miseria por tierras ejidales herencia de fundadores de los pueblos de las altas montañas, además arrasarán con todo a su paso, bosques, lagunas, ríos, el cañón del Río Blanco y la zona del Metlac.

Construir la primera etapa, en la que se invertirán 2 mil millones de pesos en un periférico que facilite la comunicación entre las ciudades de Córdoba y Orizaba fue el compromiso número 60 de Enrique Peña Nieto como candidato a la Presidencia de la República, y la tercer obra más grande contemplada en el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 en Veracruz.

El proyecto del periférico que en la Manifestación de Impacto Ambiental no incluye a Orizaba, atravesaría los municipios de Maltrata, Nogales, Camerino Z. Mendoza, Río Blanco, Huiloapan de Cuauhtémoc, Rafael Delgado, Ixtaczoquitlán, Fortín, Amatlán de los Reyes y Córdoba.

Para sus 36 kilómetros de longitud invertirán más de 2 mil 706 millones, 291 mil 101 pesos, con 90 centavos.

El trazo del periférico Córdoba-Orizaba cruza dos áreas naturales protegidas: el Cañón de Río Blanco y parque Metlac-Río Blanco, que el gobierno estatal declaró ANP en 2013.

El proyecto abarca 216 hectáreas y estima la pérdida de diferentes tipos de vegetación en 81.94 hectáreas: 15.14 de bosque de pino-encino, 18.17 de selva alta, 22.44 de selva mediana, 4.16 de bosque de galería y 24.03 hectáreas de pastizal natural e inducido.

“Una obra que requerirá cambiar el uso de suelo por la remoción de vegetación forestal, así como obras y actividades en ríos y sus zonas federales y en áreas naturales protegidas de competencia federal”, señala el resolutivo de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). El saldo: la destrucción de 17 mil 776 árboles.

Tras varios recorridos y acercamientos con pobladores y ejidatarios de Ixtaczoquitlán, reafirma su rechazo a esta obra: “Es tan onerosa como innecesaria, pues hay dos vías de comunicación”, y destaca la afectación a la gente, porque es una zona muy poblada.

Únicamente en la zona de Ixtaczoquitlán se afectarían cinco ejidos: Ixtac, Zapoapan, Ixtac Viejo, Campo Chico y Campo Grande, donde viven alrededor de 500 personas, en su mayoría campesinos que al perder sus terrenos no tendrían a dónde ir.

Integrantes del colectivo Frente de Resistencia Popular contra el Periférico, consideraron que en adelante los conflictos con ejidatarios y pequeños propietarios crecerán, pues la segunda etapa del proyecto consiste en “abrir” la brecha para la carretera, y desplazar a los pobladores.

“Una vez que abran la brecha comenzarán los trabajos de construcción, ahí es donde van a empezar los problemas, pues no vamos a permitirlo”, advirtieron.