Recuerdan la gesta del 7 de enero de 1907 en Orizaba

Los obreros trabajaban en condiciones muy miserables en estas fábricas, jornadas de trabajo de casi 15 horas con sueldos muy bajos

Foto: web
7 enero 2017 || 9:13 || Emilio Gonzáles Gómez
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Orizaba, Ver.- Luchadores sociales del Valle de Orizaba, recuerdan la gesta heroica de los Mártires del 7 de Enero de 1907. La textil era una de las principales industrias dentro del gran auge comercial que se experimentó en México durante la última época del porfiriato, su principal desarrollo se encontraba en Orizaba, ya que había sido fundada en el año de 1892 la fábrica de hilados y tejidos de Río Blanco, la más grande del país, además de otras muchas.

Los obreros trabajaban en condiciones muy miserables en estas fábricas, jornadas de trabajo de casi 15 horas (6 de la mañana a 8 de la noche), sueldos muy bajos (35 centavos al día), además, si la máquina se descomponía se lo descontaban de su paga al trabajador. Todas estas situaciones y muchas más crearon un ambiente de descontento en torno a la vida laboral de los obreros que vivían de la industria textil.

El 1 de abril de 1906 se formó la organización “Gran Círculo de Obreros Libres”, lidereada por José Neira Gómez y Juan Olivar, miembros del Partido Liberal Mexicano, misma que nació para defender la jornada de 8 horas de trabajo y luchar por obtener mejores salarios, poco tiempo después la organización fundó el periodico “Revolución Social”, mediante el cual el descontento se difundió con más fuerza.

Los obreros textiles de los estados de Puebla y Tlaxcala se declararon en huelga el 4 de diciembre, exigiendo mejores condiciones laborales y pidiendo la intervención del presidente Porfirio Díaz como mediador del conflicto, pero el 4 de enero de 1907, el gobierno emitió una sentencia que favorecía a los empresarios, ordenando a los trabajadores regresar a sus labores el día 7 de enero.

El 7 de enero, cerca de 2 mil obreros de la fábrica textil de Río Blanco se amotinaron en las afueras de la fábrica para impedir el acceso a los obreros que quisieran acatar la orden del gobierno; al cerrar los patrones el inmueble, la muchedumbre se dirigió hacia la tienda de raya, donde se originó un enfrentamiento que finalizó con el saqueo e incendio de la tienda.

Después los enardecidos obreros fueron a la gendarmería, liberaron a los presos y tomaron rumbo a Nogales, saqueando comercios en el camino; en Nogales se “enfrentaron” a soldados del 13º Batallón, mismos que sin distinción dispararon contra la muchedumbre, no se sabe exactamente cuántos muertos y heridos hubo en el enfrentamiento, aunque se cree que entre 400 y 800 obreros. Testigos de los hechos han dado testimonios de que durante dos noches observaron plataformas con docenas de cuerpos.

Con la finalidad de terminar con el movimiento obrero, se realizaron fusilamientos a los líderes obreros Manuel Juárez y Ricardo Moreno, los que finalmente escaparon fueron buscados en la montañas, también se catearon las casas de los trabajadores.

Los hechos sangrientos que acontecieron en Río Blanco se dieron como resultado del rechazo al decreto emitido por Porfirio Díaz, mismo que beneficiaba a los empresarios y no por una huelga, ya que fueron los patrones quienes cerraron sus fábricas y no los obreros.