Se realiza 300 cirugías y casi muere

Su obsesión por tener una apariencia más “femenina” casi le arrebata la vida.

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16 septiembre 2016 || 21:33 || ANA IZÁBAL
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Pete Burns saltó a la fama en los años 80 como vocalista de la banda Dead or Alive. En aquel tiempo la moda “Glam” era exagerada, con cabello despeinado, ropa muy entallada y muchos toques femeninos incluso en las bandas de rock.

Esto llevó al afamado artista a iniciarse en una carrera donde la meta era una transformación total de su aspecto, para lucir más “femenino” y alcanzar así más fama. Para ello se sometió a una cantidad exagerada de cirugías que incluyeron relleno en los labios, prótesis de pómulos y 4 cirugías de nariz.

Su progresiva transformación despertó el interés de sus seguidores y del mundo del espectáculo, hasta que después de una intervención que no salió tan bien como lo había planeado, su rostro comenzó a destruirse.

La culpable fue una rinoplastia fallida que prácticamente le destruyó los conductos nasales y que tuvieron que ser completamente reconstruidos mediante un doloroso procedimiento, del cual tardó en recuperarse.

Pasada esta infortunada situación, que debió ser una advertencia de que estaba yendo demasiado lejos con su obsesión con el bisturí, Burns siguió aplicando rellenos en diferentes partes de su rostro, sobre todo en sus labios.

El momento que casi le arrebató la vida llegó cuando una infección procedente de una mala reacción a los rellenos labiales, se propagó por todo su cuerpo. Perdió la movilidad de casi todo el cuerpo por un año y fue sometido a un drenaje de líquido acumulado en los labios.

Estos dos últimos sucesos marcaron para siempre su vida, desencadenando una larga lista de cirugías de reconstrucción que acumularon la cantidad de 300, entre retoques nuevos y reparaciones de cirugías viejas que habían fallado.

Aunque su fama fue perdiéndose con el tiempo, Pete Burns asegura sentirse orgulloso de su aspecto “femenino” y aunque las cirugías lo han llevado al borde de la muerte, aún siente por ellas un gusto desbordado.

Con información de Soy Carmín