Torturador de gatos amenaza con que ahora desea agredir mujeres

Fue denunciado por un amigo cercano quien alertó sobre el errático comportamiento del agresor quien tiene una comparecencia el próximo 14 de febrero

8 febrero 2017
11:40 hrs
Redacción

Saltillo. El 19 de noviembre de 2016, Francisco Martínez y Jaime N. dejaron de ser amigos. Se conocían desde hace seis años, pero comenzaron frecuentarse de nuevo cuando Francisco entró a trabajar en el Centro de Capacitación Tecnológica de Saltillo, una escuela de trabajadores, propiedad de Jaime. Dos meses después, Francisco descubrió que a Jaime le gustaba torturar gatos.

La primera sospecha surgió cuando vio que Jaime llevó un pequeño gato negro al trabajo y lo tenía amarrado con cinta canela y encerrado en una caja. No lo volvió a ver y días después sus sospechas volvieron. Jaime buscaba adoptar otro felino a través de la página de Facebook Sociedad Gatuna Saltillo. Cuando lo consiguió, Francisco vio como lo agarraba del cuello y se encerraba en un salón con el animal y desde ahí podía escuchar los maullidos del gato. Cuando lo buscó Jaime ya no lo tenía; encontró al animal en una lavandería mojado y temeroso. Estaba encerrado en una caja fuerte y tenía la cola y una pata lastimada. Fue el primer gato que rescató de manos de su amigo.

Jaime prefería gatos negros y blancos. Se lo contó a Francisco cuando le pidió ayuda para adoptar otro felino con esas características. Cuando obtuvo al tercer gato negro, Francisco comenzó a grabarlo y poco a poco consiguió testimonios de la tortura e incluso logró detener que Jaime le cortara una oreja con una pinza. Jaime le contaba sus “hazañas” con orgullo. Le dijo a Francisco que al gato de la caja le había sacado las entrañas y le contó cómo a otro le había partido el cráneo. Al tercer gato, Francisco lo encontró en una jaula y había muerto electrocutado.

Para interponer la demanda Francisco Martínez se acercó a la Sociedad Gatuna Saltillo, una comunidad de animalistas enfocada específicamente en felinos que actualmente cuenta con 4 mil quinientos miembros en Facebook. De acuerdo con Alma Salinas Barrón, fundadora de la comunidad, existe una serie de testimonios de personas que entregaron gatos pequeños a Jaime, y dice que desde meses antes lo tenían en la mira, pues constantemente solicitaba gatos en adopción. Cuando se le solicitó que presentara pruebas del bienestar de los animales que le habían sido entregados, dejo de pedirlos. “Cuando los chicos me contactan y me piden apoyo y veo que es él, me doy cuenta que no me equivoqué”, menciona Alma.

En el expediente 06348/2016 de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila, existen pruebas de que Jaime mató a tres gatos, pero se cree que pudo haberlo hecho con más animales. En total, se tiene registro de que Jaime torturó al menos a siete y que su comportamiento llevaba años. Alma menciona que el procedimiento contra Jaime es el primero en Saltillo iniciado por maltrato contra felinos y que incluso el gobernador Rubén Moreira Valdez, y el subprocurador Alfonso García Salinas, tienen conocimiento del caso; por ello espera que con la denuncia se siente un precedente, pues la Ley de Protección a los Animales está de su lado.

Aunque Jaime se había presentado a las audiencias anteriores, la semana pasada no lo hizo, alegando que no se le notificó del procedimiento. Por esa razón la jueza Graciela Nava desestimó la audiencia y se programó la siguiente para el 14 de febrero. Alma, de Sociedad Gatuna, dice que el delegado del Ministerio Público, Everardo Lazo, le confirmó que de no presentarse otra vez, se solicitaría la orden de aprehensión contra Jaime. Alma le cree, porque se trata del mismo Misterio Público que investigó y condenó a tres años y cinco meses de prisión a un hombre que decapitó a un perro en Piedras Negras.

Francisco afirma que no tiene miedo. Cuenta que por interponer la demanda renunció a su empleo pero que piensa llegar hasta el final del proceso. Dice que continuará con la denuncia por que Jaime alega ser esquizofrénico y es muy explosivo. “A mí lo que me interesa es que lo paren porque él tiende ya a cruzar la línea; va a llegar un momento en que eso no lo va a saciar, va a buscar algo más grande, va atacar a una persona”; concluye.

Con información de El Universal

.