Trump se alimenta del miedo

26 Enero 2017
22:06 hrs
Javier Roldán Dávila

Hay negociadores que buscan ganar depredando

Donald Trump es un hombre de negocios que no piensa en el ‘sepulcro de honor’ para el otro, sino en la rendición incondicional. Esta rendición incondicional pasa por una derrota moral de su oponente, que en una situación de impotencia y frustración, acaba cediendo todo.

Por lo anterior, la respuesta (tardía) de Peña Nieto, en el sentido de cancelar su visita a Washington sacó de balance al carroñero Trump, por lo que su vocero tuvo que salir al quite y decir que buscarían realizar el encuentro, o sea…recularon.

La relación con Trump debe tener tintes sicológicos, es un hombre que no tolera la derrota aún sea parcial., en su marco de referencias no transita que una nación, que él considera menor, le juegue las contras, probablemente todo se origine en algún trauma infantil.

Si recurrimos a la historia podemos encontrar dos ejemplos que nos pueden dar pautas.

El señor Sansón fue uno de los últimos jueces israelitas antiguos nos cuenta la Biblia, hipotéticamente habría vivido en el siglo XII a.C.

En aquellos tiempos los filisteos eran hostiles a los israelitas, por lo tanto, después de sus amoríos  con Dalila, perdido su hercúleo vigor y la moral,  Sansón es llevado al templo donde sus adversarios buscaban humillarlo, ciego y arrepentido, el juez recupera la fuerza por designio divino, se sitúa entre dos columnas y al apocalíptico grito de ¡muera yo, con todos los filisteos!, se lleva por delante a sus captores.

En el lado opuesto está Masada, una fortaleza sobre la cima de una montaña cercana al Mar Muerto, que fue ocupada por los judíos como parte de la resistencia en la Primera Guerra Judeo-Romana, era la séptima década de la primera centuria después de Cristo.

Ante la inminente toma de la fortaleza, después de un largo asedio, por las legiones romanas, los judíos decidieron quitarse la vida antes que ser esclavizados de nuevo, por lo tanto, su fatídica resolución impidió una victoria avasallante.

¿Qué podría ‘apanicar’ más al bravucón personaje, el Complejo de Sansón o el Complejo de Masada?

¡Atinaron!