Una enfermedad psiquiátrica muy llamativa: el trastorno bipolar

En las mujeres aparece entre los 16 y 25 años de edad, mientras en los hombres va de los 18 a los 25

Foto: Web.
18 marzo 2017
20:24 hrs
Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver.- La depresión y la manía son los dos polos opuestos que al conjugarse originan el trastorno bipolar, una enfermedad con carga genética hereditaria importante, explicó Alejandro Varela, director del Instituto Veracruzano de Salud Mental, durante la conferencia sobre enfermedades psiquiátricas que impartió dentro del ciclo “Café Científico”.

Foto: Noreste.
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“Es muy difícil olvidarse de un paciente bipolar una vez que estás junto a él porque sí son muy llamativos. Desde mi punto de vista yo defino así al individuo que durante tres meses presentó un cuadro depresivo: encerrado en su cuarto, no se baña y con ideas de querer hacerse daño. En el cuarto mes comienza poco a poco a recuperarse hasta encontrar quizá una normalidad, pero en el sexto mes disminuye su necesidad de dormir y de siete u ocho horas diarias que dormía ahora únicamente son dos o tres horas y permanece así hasta tres semanas o un mes”.

Junto a esta falta de percepción en la deuda en el sueño, los pensamientos del paciente bipolar se aceleran y “fluyen más rápido de lo que habitualmente fluían, fenómeno que se llama fuga de ideas, pues pasar de un tema a otro se refleja en el lenguaje y por ello es muy difícil olvidar a un paciente bipolar en manía porque no dejan de hablar las 24 horas del día hasta perder la coherencia del discurso y aparecer síntomas psicóticos”.

Otro factor que ayuda a identificar la bipolaridad es la impulsividad y la planeación de proyectos grandiosos en los que llegan a gastar hasta 150 mil pesos en una semana. “Regularmente los pacientes en manía terminan hospitalizados, porque pierden completamente el control y tanta excitabilidad cerebral termina convirtiéndose en una psicosis en medio del contacto con la realidad, pues el paciente comienza a sentirse perseguido, cree que tiene poderes especiales como curar o salvar a la gente, por lo que he tenido mesías y redentores”.

Foto: Web.
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Alejandro Varela agregó que la bipolaridad también es una enfermedad que afecta a los jóvenes, pues se ha visto que en las mujeres aparece entre los 16 y 25 años de edad, mientras en los hombres va de los 18 a los 25. Además de que cuando el paciente cursa la historia natural de la enfermedad, es decir sin intervención farmacológica, los cuadros de euforia duran hasta cuatro meses, después de ese periodo éste disminuye hasta alcanzar nuevamente la normalidad.

“Es recomendable siempre hacer la historia clínica adecuada, porque a veces llegan chicos de 22 años con depresión que por ser la primera vez que tienen síntomas psiquiátricos en su vida es poco probable que el médico sospeche que es bipolar. Al tratarlo como una depresión convencional le receta antidepresivos que en los pacientes con trastorno bipolar produce un viraje, es decir que de un estado depresivo los lleva a una euforia, a una manía pero inducida por el medicamento”.

Que un paciente llegue con episodios de manía facilita el diagnóstico de trastorno bipolar, “porque es evidente que lo que está ahí es un cuadro de euforia y se denominan distintos porque la depresión unipolar nunca está acompañada de un cuadro de euforia, en cambio la depresión bipolar está intercalada por cuadros de euforia y cuadros de depresión”.

Foto: Noreste.
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Los tres tipos principales de pacientes bipolares son: el franco que presenta todos los síntomas; el segundo a veces se confunde con el trastorno límite de la personalidad, con la diferencia de que éste suele durar de una o dos semanas y la bipolaridad son varios meses; y el tercero se presenta cuando se induce por medicamentos.

Finalmente, indicó que para tratar el trastorno bipolar se utilizan básicamente tres medicamentos: valproato de magnesio o valproato sódico, litio y carbamazepina, aprobados como estabilizadores del estado del ánimo al evitar que el paciente tenga esos picos de euforia y depresión.

El ciclo “Café Científico” fue una actividad organizada por el Centro de Investigaciones Biomédicas, el Instituto de Neuroetología y el área de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana, instituciones académicas que así se unieron a la Semana Mundial del Cerebro.