UVM, ¿mercenarios de la educación?

10 febrero 2017
20:58 hrs
Marco Antonio Aguirre Rodríguez

La sangre de los desaparecidos, de los asesinados, de los torturados, persigue a Arturo Bermúdez.

Los señalamientos en su contra comienzan con la mención de que hubo omisión de un deber legal en los casos de desaparición forzada e incluso los señalamientos de encubrimiento y de hasta complicidad por los casos de policías a los que se les comprobó que entregaron a las víctimas a los grupos delincuenciales.

Arturo Bermúdez puede salir de la cárcel (incluso puede estar ya fuera) por el delito de enriquecimiento ilícito que enfrenta, porque ya dieron le otorgaron el amparo correspondiente.

Pero también existen las versiones de que hay otro proceso judicial abierto por la Fiscalía del Estado, para que en caso de que le concedan el amparo de la justicia federal, quede preso por un nuevo caso. Esto es rumor.

Lo que sí es real, es afuera lo puede estar esperando la policía federal, para entregarlo a las autoridades de ese orden y llevarlo al penal de Villa Aldama.

Los familiares de desaparecidos aglutinados en los Colectivos Solecito, Buscando a Nuestros Desaparecidos y Colectivo por la Paz, acumularon pruebas de algunas desapariciones, y lo implican por lo menos por encubrimiento en varios casos de desapariciones, algunas en particular porque el rastro se encamina hacia la Academia de Policía de El Lencero, por la señal de los teléfonos celulares, entre otros elementos

Esos testimonios ya forman parte de las carpetas judiciales.

Contra Arturo Bermúdez se pueden enderezar además otras acusaciones, porque mantuvo policías en la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz (SSPVer) que incluso tenían ordenes de aprehensión. Los ex policías René Pelayo Vidal, Omar Cruz Santos, Luis Rey Landeche, Edgar Omar Ruíz Tecalco y Marcos Conde Hernández, de acuerdo con el documento 0003/2016, tenían órdenes de aprehensión desde 1999 y aún así se mantenían en los puestos.

Ellos fueron contratados directamente por Arturo Bermúdez en 2013 y estuvieron en sus cargos hasta enero de 2016, cuando fueron detenidos por las desapariciones de 5 jóvenes en Tierra Blanca que fueron entregados al crimen organizado. En los registros de la Secretaría de Seguridad Pública aparecían como No Certificados, de acuerdo con el oficio SSPO/055/2016.
Vaya, incluso Marcos Conde fue delegado de Seguridad Pública en varios lugares donde se dieron desapariciones de personas; su último cargo fue en Tierra Blanca, precisamente.

El historial de Marcos Conde también incluye que cuando fue delegado de la SSPVer en Cardel, se dieron secuestros y desapariciones hasta de policías municipales, en camionetas en esa instancia.

Pero antes de eso fue comandante de la disuelta Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río, precisamente por haber sido penetrada ampliamente por los Zetas.

Así, al que fue el gran místico en la Seguridad Pública, los desaparecidos, hoy se le pueden aparecer en la encarnación de sus familiares, reclamando esa justicia que tanto se les ha regateado.

Su sangre clama.

Arturo Bermúdez sabe de esos casos.

 

UVM, ¿MERCENARIOS DE LA EDUCACIÓN?. La Universidad del Valle de México, en Veracruz ciudad, antes Villa Rica, fue suspendida este martes 7 de febrero por la Profeco, por querer alterar los costos de la carrera de medicina, aún cuando estos son ya los más caros de todo el estado.

Padres de familia denunciaron que además de la inscripción anual, que ya pagaron, les quieren cobrar ahora, otra extra semestral.

Igualmente mencionaron que pretenden cobrarles 13 mensualidades, para generar una sobre cuota sin elevar el precio de las mismas.

Ante estas irregularidades la Profeco sancionó en primera instancia con 30 mil pesos a la institución educativa, y como para la tercera audiencia aún se mantenían las irregularidades se procedió a la colocación de los sellos.

La UVM pertenece al grupo Laureate Unersity, una universidad gringa con sede en Baltimore, o sea que es una franquicia, cuyo objetivo principal es la obtención de ganancias, no la calidad educativa.

Este grupo también es propietario de la UNITEC y estaban en proceso de cambio con la UNIDEP

Una antigua maestra de esa institución mencionó que muchos catedráticos han renunciado porque los obligan a pasar a los alumnos. Otros mentores, tanto en el campus Veracruz como en el de Coatzacoalcos, por lo menos, los han despedido de fea manera, lo que ha provocado que tengan varios casos pendientes en la Junta de Conciliación y Arbitraje.

En Coatzacoalcos, el desprestigio de la UVM llegó a tal grado que incluso la universidad desapareció; el último empujón se lo dio la exrectora, a quien removieron por instrucciones directas de la Secretaría de Educación Pública, ante señalamientos de corrupción.

Ahora nada más queda el Colegio, hasta educación media, pero igualmente con mala fama.

La UVM en Veracruz confirma el porque de su desprestigio.

Lo peor es que las autoridades educativas durante el sexenio de Javier Duarte, aunque conocieron del caso, nunca intervinieron.

 

LOS BERRINCHES DEL FISCAL: QUE SE COMA UN GUSANITO. A Jorge Winckler la presión lo está matando y pasa de berrinche en berrinche:

El lunes creo su famoso grupo de whattsapp con algunos periodistas, y desde un principio condicionó que este era para transmitir boletines y a cambio de la inclusión pedía que los mismos fueran publicados íntegramente.

A las 8:29 de la noche del lunes abandonó el grupo que él mismo creó.

Al día siguiente, temprano, en cuanto se levantó –probablemente- a las 8:06 de la mañana puso un tuit que decía:

“Buenos días! Es simplemente imposible agradar a todo el mundo. Así q dejemos de vivir para los demás y empecemos a vivir por nosotros mismos”.

Sólo que hay un pequeño problema en la vida de Jorge Winckler: tiene una función pública y por tanto debe vivir para los demás.

Lo que haga de su vida privada, eso sí es asunto suyo y ahí sí puede hacer, como dijo, empezar “a vivir por nosotros mismos”.

Y con ese tuit ya no fueron los periodistas quienes lo criticaron, si no personas del público.

Y se pasó parte de la mañana retuiteando lo que otros decían de él, hasta como por las 10 de la mañana.

Después, silencio en las redes de Jorge Winckler, hasta las 3 de la tarde, que subió la Fiscalía un boletín a Facebook y a twitter, y luego otro a las 5 de la tarde, que tuvieron muy poca repercusión. Y estos si fueron reproducidos en las cuentas de Jorge Winckler.

Probablemente para esa hora ya sabía que Arturo Bermúdez había ganado un amparo contra la acción de la justicia local.

Y antes de las 8 de la noche, un tercer boletín del día, el cual ya se distribuyó por correo electrónico.

Jorge Winckler está con el fantasma de que quienes no reproducen lo que dice están en su contra y quienes lo alaban, están en el cielo azul cerca de él.

Todavía no entiende que la comunicación social es comunicación política, es comunicación institucional, es gobernabilidad.

Lo malo es que no tiene en su entorno quien se lo pueda explicar, o él no quiere que se lo expliquen.

Haciéndose la víctima no tendrá la compasión que quiere, haciendo las cosas bien hechas, siempre tendrá una salida.

Pero tiene que bajarse de su gran pedestal de místico y adoptar la humildad terrenal para aprender.

¿Podrá?.

O puede seguir haciendo berrinches.

*Esta es opinión personal del columnista